*El retorno del Atlante. *Les deseo lo mejor para 2026
Por Antonio Velázquez Zárate
31 de diciembre de 2025.
En la capital del país, hoy de nombre Ciudad de México, mucho tiempo antes, simplemente Distrito Federal, durante muchos años compartieron aficionados cinco equipos: América, Atlante, Necaxa, Pumas de la UNAM y Cruz Azul.

Los dos primeros, antes del inicio de la década de los años 20’, América en 1916 y Atlante en 1918, Necaxa en 1923 con el nombre de Luz y Fuerza; por su parte, Cruz Azul, tuvo su cuna en Jasso, hoy Ciudad Cooperativa Cruz Azul el año de 1927 y ascendió en 1964, finalmente Pumas, inició sus primeros pasos en el fútbol en 1954 en segunda división y ascendió en 1962.
Como usted podrá observar, en un abrir y cerrar de ojos, la capital contó con 4 equipos en la máxima categoría, luego con 5, esto porque Cruz Azul, jugaba en Jasso en el estadio 10 de diciembre, pero era muy pequeño y por el arrastre que logró al convertirse un equipo ganador, se mudó a la capital del país.
Mucha afición, para un solo queso, del que siempre ha tenido la mejor parte el América y luego el resto. El Necaxa, perdió prácticamente a toda su afición integrada por viejos seguidores, porque al convertirse en Atlético Español entre 1972 y 1982, los llamados electricistas pasaron al olvido, de ahí que, a su retorno, mudarse a Aguascalientes, fue todo un acierto, porque en la capital del país, sin estadio propio, tenían que rentar el Azteca o el de CU.

En cuanto al Atlante, desde su nacimiento con muchos problemas económicos, desde que levó por nombre Sinaloa, llego Lusitana, también fue llamado Atlántico, de donde se derivó su actualmente. Popularmente con el grito de batalla como Potros de Hierro y autonombrándose “equipo del pueblo” porque nació con base a trabajadores de una fabrica de obreros llamado Excelsior. Todo esto lo menciona la Enciclopedia Clio y muchas más.
Por sus constantes migraciones, cambios de propietarios y descensos, le sucedió lo que, al Necaxa, solo aficionados de hace muchos años, están atentos, aunque muy poco, en su paso por la ahora llamada Liga de Expansión. El Atlante, migró a Ciudad Neza, Querétaro, luego a Oaxtepec con el nombre de Atlante IMSS, de ahí a Cancún, donde ganó su último campeonato en primera división, al descender regresó a la capital del país al estadio Ciudad de Los Deportes y actualmente tiene como sede el estadio “Coruco” Díaz, de Zacatepec. Cabe comentar que, en la Ciudad de México, siempre tuvo que pagar renta a los dueños del Estadio Azteca, España, Asturias y Necaxa.

Aquí un apunte: poco se menciona al Atlante-IMSS que jugó en la unidad recreativa de ese ente del gobierno, que contaba con un pequeño estadio, me consta porque me tocó ver un partido de los Potros de Hierro, con Lapuente en la portería. En fin.
La pregunta es: ¿Dónde jugará el Atlante? ¿tendrán sus nuevos dueños el capital suficiente para llenar los requisitos que pide la Federación Mexicana de Fútbol, entre ellos contra con fuerzas básicas varoniles y femeniles que requieren de instalaciones suficientes y sus elementos, desde luego, un salario?
Estadios y aficiones, sobran para darle cabida al equipo, empezando, desde luego, por Mazatlán, pero también debemos mencionar a Veracruz, Irapuato, Celaya y Culiacán. Todos, hasta donde sabemos, propiedad de la ciudad, administrados por el gobierno, pero todos, sin remedio alguno, indicarán el gasto de renta de los inmuebles.
A estas alturas, compartir con América, Cruz Azul y Pumas, la capital del país, sería un gran compromiso, estos aficionados se han ido renovando con el paso de los años, mientras que los del Atlante, sin el arraigo de aquellos será muy difícil al menos que desde un principio sea y se conserve como un equipo ganador. De acuerdo con los comentarios y negociaciones, todo apunta hacia el Azteca, donde compartiría plaza con las Águilas, quienes tras el mundial regresarán a casa. Aquí otra pregunta: ¿Qué pasará con el estadio Ciudad de los Deportes, del que suponíamos sería otra vez la sede de los Potros o retornarán a él los cementeros? Y qué decir del bolsillo de los aficionados, a como está la situación, es será difícil sacar más del presupuesto para gastar cada semana en boletos y gastos extras que esto implica. Ni modo: a colaborar con el negocio de las televisoras.

Como lo señalamos en la entrega anterior: el retorno del Atlante se está convirtiendo en toda una cascada de problemas. El equipo tendrá seis meses para armarse, situación que nos lleva a una pregunta más: ¿de sus actuales jugadores, cuantos serían para la directiva elegibles para continuar y cuántos del Mazatlán? Así las cosas, ¿Cuántos de los no elegibles, quedarán libres y de ellos, ¿cuántos encontrarán lugar en la liga de expansión y de primera división?
Para terminar: mañana inicia el 2026, les deseamos a nuestros lectores, muchos de ellos fieles desde 1970, lo mejor para el nuevo año. En cuanto a fútbol, no nos queda más que la esperanza de un repunte de nuestra selección nacional, cuyo panorama no es para nada halagüeño. Pero en fin “la esperanza muere al último”.
Antoniovelazquez13@hotmail.com








