*Luto en el fútbol sinaloense, falleció Manuel “Mey” Macías, mundialista universitario.

Por Antonio Velázquez Zárate
17 de junio de 2026.
No recuerdo con precisión la fecha, tal vez entre 1970 o 71 cuando la Selección Culiacán de primera fuerza, se jugaba la vida en el torneo estatal ante su archirrival, Mazatlán, en un duelo efectuado en el estadio “Teodoro Mariscal”, acondicionado para balompié para ese evento, el equipo era dirigido por don Enrique Ruiz Álvarez. personaje clave de este deporte en Sinaloa.

Estaba en juego el pase al torneo nacional, en ese entonces jugado con rivales a visita recíproca. Mazatlán contaba con la figura de Manuel Puente, famoso, aparte por sus facultades y portar en el dorsal el número 99, -este jugador terminó por jugar en la segunda división en el Salamanca- Culiacán, tenía en sus filas un trabuco, en el que destacaban, entre otros “Chivas” Farber y Manuel “Mey” Macías.
Era, en ese momento, la mancuerna perfecta en el ataque; para sorpresa de todos quienes estábamos en el estadio, el técnico decidió dejar en la banca al famoso “Mey”, quien muy quitado de la pena, ni respingó.
Tranquilamente se sentó, de su maleta sacó un cigarrillo al rato otro y así, ante la mirada nada amigable de don Enrique. Como cronista, estaba justamente sentado a un lado del “Mey”, y en un abrir y cerrar de ojos, los mazatlecos estaban arriba 2-0. Volteó hacia mi y en voz baja me dijo: “entraré, anotaré 3 goles y luego saldré”,
Y sí, Manuel Macías, anotó tres goles y luego se fue a la banca, pero ¡expulsado! junto con un mazatleco. Como dice el dicho: genio y figura, hasta le sepultura.
Se nos ha ido el gran “Mey” Macías, ícono del fútbol sinaloense, con quien tuvimos la fortuna de ser compañero en equipos en veteranos entre ellos, con la Imprenta Medina, pero también como rival endemoniado, porque con la pelota en los pies, justo pegado a ellos su gambeta y velocidad, siempre fue una pesadilla para todas las defensas.
“Mey” Macías, emigró a la ciudad de México para estudiar en la UNAM la carrera de arquitectura, en el entonces Distrito Federal, ya cursaba esa misma licenciatura Benjamín Castro, con quien de ahí en adelante hizo mancuerna en equipos de nuestra máxima alma mater. Nacido en el estado de Jalisco, pero sinaloense, prácticamente desde que abrió los ojos, “Mey” llamó pronto la atención de los entrenadores universitarios por sus innatas habilidades.

¿El resultado? Fue llamado a integrar la Selección de la UNAM, equipo que se ganó el derecho de representar a México en la Universiada Mundial, efectuada en París, Francia del 9 al 13 de julio de 1974, bajo el mando, nada menos que de Mario Velarde, a la postre técnico nacional de México para una copa del mundo de la FIFA.
Ese equipo, enfrentó a Alemania, España y Uruguay, logrando “Mey” dos anotaciones. Fue un hecho sin precedentes en la historia de Sinaloa, que Manuel Macías y Benjamín Castro, representan a México en una justa mundial.
“Mey” fue goleador contumaz, desde las ligas infantiles, pasado por la primera fuerza, en donde conquistó dos cetros de goleo y ni se diga en la categoría de veteranos.
Todo eso lo llevaron a voltear hacia el fútbol profesional debido a que fue buscado por equipos tapatíos, pero él tenía otros planes, su interés por el balompié, fue como el de muchos otros: divertirse, sin los compromisos que requiere ser un profesional.
Creativo en su vida particular, lo bautizamos en el libro Un Siglo de Fútbol en Sinaloa, como “Ciro Peraloca”, porque en su hogar, se dio a la tarea de inventar cualquier número y tipo de aparatos con material reciclable. Con Betty, su esposa, fuimos testigos de ello, durante una entrevista para el libro.
Aparte del fútbol fue su personalidad, amigable hasta la pared de enfrente, ocurrente con sus bromas. Aunque por razones de edad dejó de practicar el fútbol, no dejó de estar en contacto con este deporte, siempre acompañado por Betty, los vimos en los campos donde juegan los veteranos. Sentado, sin dejar sus famosos cigarrillos, todos quienes íbamos a tratar de jugar, nos acercábamos a él para saludarlo y bromear.
En resumen: todo un tipazo. Se nos ha ido un ícono a quien se le extrañará por todo lo anteriormente escrito. Simplemente, el hecho cimbró a todos quienes gozamos de sus hazañas en la época dorada del balompié de Culiacán y luego en las ligas de veteranos.
Adios Amigo Manuel “Mey” Macías Aguayo: siempre estarán en nuestros recuerdos. En lo personal, un abrazo para Betty y toda la familia.
Antoniovelázquez13@hotmail.com|


