¿Por qué Sheinbaum tiene baja aceptación en Sinaloa?
Aarón Sánchez
sanaaron@gmail.com
Julio 7 de 2025.
Como promedio nacional la presidenta Claudia Sheinbaum tiene un 70% de aprobación ciudadana, ello de acuerdo con un estudio presentado el mes de mayo por la empresa Consulta-Mitofsky. Está cifra es bastante elevada para un gobernante en cualquier parte del mundo. Bastante envidia deben de tenerle Donald Trump, Vladimir Putin, Emmanuel Macron, Xi Jinping, Keir Starmer, Friedrich Merz, Pedro Sánchez y Shigeru Ishiba, solo por mencionar a quienes dirigen las principales naciones.
Sin embargo, en las entidades de México el nivel de aprobación de la presidenta es bastante asimétrico. Tiene niveles de aceptación en torno al 80% en Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala, Sonora y Tamaulipas. En tanto, las entidades donde la presidenta apenas alcanza un 50% de aprobación son Yucatán, Ciudad de México, Jalisco, Guanajuato y Sinaloa. Sí, Sinaloa es la entidad donde Sheinbaum tiene el más bajo nivel de aprobación del país.
¿Por qué, teniendo Sinaloa un gobierno de Morena, la presidenta tiene aquí su más baja aceptación? Está interrogante se explica con otras encuestas. Por ejemplo, la empresa Demoscopia Digital, que trabaja para el periódico La Jornada, invariablemente, coloca al gobernador de Sinaloa como uno de los peores evaluados por la ciudadanía.
Es claro entonces que la presidenta Sheinbaum aquí tiene el más bajo nivel de aceptación por que el gobernador de Sinaloa esta catalogado como uno de los peores del país. En otras palabras, Rubén Rocha al perder su aprobación ciudadana, está afectando y hundiendo la imagen de la presidenta de la República.
Las causas están a la vista. El ejecutivo estatal no ha tenido sensibilidad política para hacer frente a los problemas que aquejan a la entidad. No ha logrado detener la guerra que sostiene el crimen organizado. Ninguna estrategia, si es que ha habido alguna, ha dado resultado. Durante los últimos 10 meses, los sinaloenses han vivido su peor pesadilla, y esta aún no termina. Eso no preocupa a un gobierno que permanece cruzado de brazos. Por esta actitud se juzga y se reprueba al gobernador.
La economía de Sinaloa también se encuentra en su peor momento. Los sectores productivos están en constante deterioro. El cierre de empresas es algo cotidiano. El desempleo y la falta de salarios ya afecta a miles de familias. El gobierno tampoco hace nada. No le importa el deterioro generalizado, ni el creciente empobrecimiento rural y urbano.
La aprobación ciudadana de la presidenta Sheinbaum seguirá disminuyendo mientras tenga este tipo de autoridades locales. En otros estados vecinos, el ejecutivo local cuida y promueve a la presidenta. Pero en Sinaloa parece que es parte de una especie de entramado que pretende hacerla fracasar al frente del país. Es muy evidente que el interés político local no ve hacia Palacio Nacional, sino que está atento a señales que provienen desde más al sur, y actúa rápidamente para darles cabal cumplimiento, en espera de ser recompensado con mayor protección política.





