Este 3 de octubre el INEGI publicó el indicador de la inversión fija bruta en el país, indicador que mostró una tasa de crecimiento anual de -7.2 por ciento.
9 de octubre de 2025.
Cabe mencionar que desde septiembre del 2024 este indicador muestra tasas de crecimiento negativas, lo que evidencia no solo las expectativas que tienen las empresas en el crecimiento, sino que sus proyectos no se están concretando debido a las condiciones que viven y observan.


La inversión privada es un indicador claro de las expectativas de negocio que tienen los empresarios, independientemente de muchos otros factores que a veces pueden preocuparnos. Por ejemplo, las empresas siguen invirtiendo aunque tal vez no les agrade la situación de PEMEX, o pueden dejar de invertir aún si consideran que las condiciones generales de la economía son buenas, pero que las de su negocio no lo son tanto. Cuando esto último ocurre, es decir, los empresarios piensan que las expectativas de sus negocios no son buenas, entonces dejan de invertir y justo esto es lo que se observa en este indicador.
El indicador se divide en inversión en la construcción y en la compra de maquinaria y equipo. En el caso de la construcción, según los datos publicados, la construcción residencial creció un 4.6 por ciento, mientras que la no residencial ¡Cayó en -17.6 por ciento! esto de debe principalmente al freno en obras de infraestructura.
Además, de manera general se observa un decrecimiento muy profundo de la inversión pública en formación de capital fijo que cayó en 22.7 por ciento respecto a julio 2024, mientras que la privada cayó en 4.6 por ciento. Este resultado se debe a la conclusión de grandes proyectos de infraestructura, por lo que la acumulación pública en construcción cayó en 31.7 por ciento.

Estos indicadores explican que las expectativas de crecimiento sean tan limitadas para este 2025, lo mismo que ocurrió con la última parte del 2024. Así se muestra cómo la inversión pública tiene efectos multiplicadores muy considerables cuando realiza grandes obras, el problema es que, si son demasiado grandes y se comprometen las finanzas públicas, como de hecho ha ocurrido, entonces no se puede mantener ese ritmo de gasto, lo que afecta también a las decisiones de inversión de los particulares, como bien se muestra en este indicador de inversión.
¿Qué tan importantes son las expectativas?
La teoría de las expectativas racionales sostiene, en palabras muy coloquiales, que las personas son capaces de formular buenas predicciones con la información de la cual disponen, por lo que sus expectativas tienden a hacerse realidad y, además, debido a que ajustan su comportamiento a éstas, entonces de facto hacen que se cumplan.
Mucho del ajuste a las expectativas de crecimiento tiene que ver con expectativas del sector privado ante un sector público que gastará menos y que deberá continuar su consolidación fiscal hacia 2026. Además de ello, la situación de Pemex, CFE, T-MEC y el tema de los juicios de amparo y otros cambios constitucionales profundos, ponen a pensar a los inversionistas, no precisamente los ahuyentan, pero si frenan su gasto y ello ralentiza el crecimiento económico, afectando con ello la generación de empleo.
En suma, las expectativas son sumamente importantes porque en la mayoría de las veces se cumplen y adelantan el ciclo económico, que es justamente lo que se observa en México.






