El INFONAVIT no está quebrado, pero sí está en el punto más delicado de los últimos 15 años. Con 21.2% de cartera vencida y el reto de construir 500 mil viviendas.
18 de julio de 2026.
Mientras el director del INFONAVIT, Octavio Romero Oropeza, anuncia la reestructura histórica de 4.8 millones de créditos impagables, la cartera vencida del instituto llegó a 21.2% al cierre de 2025, seis veces más que la banca comercial. ¿Es un saneamiento o el inicio del mismo guion de Pemex?

La llegada de Octavio Romero Oropeza a la dirección general del INFONAVIT en octubre de 2024 reavivó un debate que viene de Pemex: desendeudar en números, pero a un alto costo fiscal.
En Pemex, donde fue director de 2019 a 2024, la narrativa oficial fue de rescate. La deuda financiera pasó de 131 mil millones de dólares en 2018 a 99.4 mil millones en junio de 2024, una reducción de 30 mil millones.
El propio Romero explicó que se logró gracias a una inyección de 952 mil millones de pesos del gobierno federal, de los cuales 561 mil se destinaron directamente a pago de deuda y el resto a la construcción de Dos Bocas y la rehabilitación de refinerías.
El balance, sin embargo, dejó a la petrolera con pérdidas acumuladas por más de 1.3 billones de pesos en el sexenio, solo dos años con utilidad y una calificación en grado especulativo.

Para analistas, la deuda no desapareció, se trasladó al balance del gobierno. El mismo modelo en INFONAVIT.

FUENTE: INFONAVIT, Informe Anual al Congreso 2025 (21.2% IMOR). Reportado por Excélsior en junio 2026. Infografía:
En INFONAVIT el diagnóstico es similar: un instituto con 2.4 billones de pesos de patrimonio, de los cuales 1.2 billones son ahorro directo de 70 millones de trabajadores. Romero heredó lo que calificó como “barbaridad”: 4 millones 856 mil créditos originados desde 1987 en Veces Salario Mínimo (VSM), donde la deuda crecía aunque el trabajador pagara.
En Sinaloa, el impacto alcanza a 164 mil familias. Su estrategia tiene tres frentes:Reestructura masiva: congelamiento de saldos, mensualidades fijas y quitas.
De los 4.8 millones detectados, 457 mil ya quedaron con saldo cero y 4.4 millones con reducción de tasa y saldo.

Vivienda propia: tras la reforma a la Ley del INFONAVIT de febrero de 2025, el instituto recuperó la facultad de construir. La meta sexenal es de 1 millón de viviendas, 500 mil directamente por INFONAVIT.
Combate a la corrupción: 28 denuncias presentadas ante la FGR y 3,380 carpetas en preparación contra desarrolladoras, notarios y exfuncionarios por casos como el de 3 mil millones de pesos entregados a 76 empresas para 8,852 viviendas, donde 18 aún adeudan 962 millones y dejaron 700 casas inconclusas.
La cartera vencida que no cede. El punto crítico es la morosidad. De acuerdo con el informe anual entregado al Congreso de la Unión:2019: 8.05%2024: 17.7%Cierre 2025: 21.2%, equivalente a 421 mil 246 millones de pesos con cuatro o más mensualidades sin pagar. El índice está 346 puntos base por encima de lo proyectado y sextuplica el 3.11% que reporta la cartera de vivienda de la banca comercial.

El propio instituto reconoce el deterioro. Ex directivos atribuyen el alza a una reclasificación contable de 116 mil créditos en 2019 que se reportaban como vigentes, más 1.2 millones de créditos VSM de sexenios pasados. Sin embargo, Banco de México y especialistas advierten de un riesgo moral: al anunciar quitas y condonaciones sin desalojo, se incentiva el no pago.
Carlos Martínez Velázquez, ex director del instituto, admitió que el saneamiento tomará hasta 30 años y que el INFONAVIT no venderá cartera como hace la banca.
¿Qué está en juego? A diferencia de Pemex, INFONAVIT sigue siendo superavitario con un Índice de Capitalización de 14.1%, por encima de lo estimado.
El rendimiento pagado a la Subcuenta de Vivienda fue de 6.14% en 2024. El riesgo, advierten especialistas, es que si la nueva construcción no se coloca con calidad y ubicación, y la cartera vencida se mantiene por encima de 20%, el instituto pase de ser acreedor sólido a desarrollador inmobiliario con inventario invendible, financiado con el ahorro de los trabajadores.

Para Culiacán y el resto de Sinaloa, donde la demanda de vivienda es alta y la informalidad laboral presiona el pago, los próximos 12 meses serán clave para ver si la reestructura anunciada logra bajar la morosidad o la consolida.
Al final, la historia se repite. En Pemex se bajó la deuda a costa del presupuesto. En INFONAVIT se quiere bajar la morosidad a costa del patrimonio.
El problema no es congelar créditos impagables —era necesario, 4.8 millones de familias no podían pagar una deuda que crecía sola—, el problema es que el instituto necesita cobrar mejor, no perdonar más, para poder construir sin poner en riesgo los 2.4 billones que no son del gobierno, son de los trabajadores.
Mientras la cartera vencida siga en 21.2%, seis veces por encima de la banca, cada casa que se anuncia en Sinaloa o en San Luis Potosí se financia con un fondo que cada vez recibe menos. Y si esa ecuación no cuadra, el rescate de hoy será la deuda de mañana.


