DOLOR EN SU DÍA. MADRES CON HIJOS DESAPARECIDOS


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¿Cuál festejo para esas Madres que cargan su dolor por la ausencia de sus hijos o familiares desaparecidos?

11 de mayo de 2026.

Es duro presenciar el dolor reflejado en rostros que, por años, en muchos casos, reflejan el dolor por quienes han sido arrancados con violencia de su círculo familiar. Algunos aparecen, pero solo para velarlos y darles cristiana sepultura. El dolor que acusan es indescriptible.

Pesar por la ausencia y malestar por la falta de atención al demorar demasiado las investigaciones. Las causas de la desaparición forzosa, es diversa, pero de ninguna manera motivo para no darles la atención que merecen las familias que se ven afectadas por esos hechos delictuosos.

Levantar a una persona de una manera vil, no encuentra ninguna justificación. Nadie tiene el derecho de opinar de las causas como meras especulaciones que en nada contribuyen al saneamiento familiar o cuando mensos mitigar el dolor que causa una privación de la libertad de manera violenta.

En poco menos de dos años, según datos que circulan en redes sociales, el número podría rebasar los seis mil casos. Una cifra aberrante como atemorizante. Muchos jóvenes han sido principalmente las víctimas. Prejuzgar, no sería permitido, porque sería revictimisar de nuevo.

¿Las Madres tienen la obligación de buscar a sus hijos o familiares desaparecidos? La respuesta sería negarlo. Las autoridades de procuración de justicia deberían revisar la estrategia que en esos casos se requiere para, no solo evitar que los hechos sucedan, sino que la investigación que se inicie sea lo suficientemente exhaustiva para resolver esos casos y no permitir que queden impunes.

Los esfuerzos institucionales han sido muy comprometedores, al extremo de llegar a la celebración de tratados internacionales relacionados con la desaparición forzada y la creación de fiscalías especializadas para enfrentar ese tipo de delitos, como: La Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas y la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas.

En Sinaloa, hay una Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas, sin embargo, no ha sido lo suficientemente efectiva para llevar hasta donde deban llegar las investigaciones relacionadas con ese detestable delito.

Los familiares o Madres de personas desaparecidas son los que se organizan y forman sus respectivos grupos de búsqueda. No debería permitirse porque su responsabilidad no es esa. Sufren por la perdida de su familiar y sufren por la necesidad de ir en su búsqueda exponiendo su propia seguridad personal. Algo está fallando y no de ahora, desde hace mucho tiempo.

¿Será muy molesto o comprometedor que las autoridades de la Fiscalía programen un acercamiento periódico con los familiares de personas desaparecidas para dar a conocer el avance de las investigaciones o simplemente lo que se tenga realizado?

¿La creación de un grupo de investigación altamente capaz para destrabar cualquier obstáculo que se presente en el curso de las investigaciones, será difícil? ¿Realizar encuentros con los familiares afectados por la desaparición de personas sería embarazoso llevarlos a cabo?

Eviten que los familiares de las víctimas se expongan a los riesgos que presentan ese tipo de hechos y que las autoridades de investigación asuman todos los riesgos para evitar que se cometan esos hechos o de llegarse a consumar ese delito que se esfuercen sin importar los riesgos, para que el mismo, no quede impune.

Un 10 de mayo más para esas madres buscadoras, que con fe y esperanza siguen desafiando riesgos para encontrar a su familiar desaparecido. Reconocimiento a su valor y nuestra expresión de duelo por esa lucha tenaz para rescatar de su familiar arrebatado criminalmente de su seno familiar.

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