Asumir el control político de una entidad, requiere de orden y certidumbre en las acciones que se emprendan. El Plan Estatal de Desarrollo impone esa filosofía.
Martes 21 de marzo de 2023.
La gobernabilidad del Estado exige compromisos con los diversos sectores de la sociedad en la que con planeación estratégica se asuman las líneas de acción para el mejoramiento integral del Estado. No es discurso político, es el ejercicio institucional del cargo que de confianza a los gobernados.
Deberá desterrarse el concepto de que Sinaloa es dominado por fuerzas oscuras que ponen en riesgo la seguridad de las familias. La delincuencia debe ser atacada y desterrar la impunidad. Ya basta que la delincuencia organizada siga imponiendo condiciones para que los mandos policiales continúen en los cargos.
La inseguridad sigue siendo un asunto de prioridad estatal, pero no se atiende. El gobierno del Estado se enfrasca en un conflicto con la Universidad Autónoma de Sinaloa que en nada le abona a la tranquilidad estatal y que le podría ocasionar graves repercusiones a la estabilidad política y social.
Las corporaciones de policía continúan siendo blanco de desprecios en la dignificación de sus condiciones laborales al mantenerlas sin incentivos económicos decorosos para desarrollar un trabajo de alto riesgo para su seguridad personal y el bienestar de sus familias, pero sobre todo para la paz y la tranquilidad deseadas.
Las fuerzas armadas continuamente se ven favorecidas por las bondades del gobierno, a las que le apuestan que la tranquilidad social se alcanzará con la participación militar en los asuntos de policía y gobierno. La necesidad gubernamental cada vez se exhibe como la más desastrosa medida de control para combatir la inseguridad que se padece.
Es necesario hacer ese comentario porque llama la atención el anuncio realizado por el Secretario de Administración y Finanzas del Estado con la presencia del Gobernador, que los policías en Sinaloa, tendrán acceso a créditos hipotecarios y a seguros de vida por el trabajo que realizan.
La promesa del Senado de que se transferirían recursos a las entidades federativas para atender la dignificación de los miembros de las instituciones de policía civiles, todavía siguen en espera. Los desfiles militares se seguirán observando porque la detención de delincuentes se seguirá esperando.
Ya basta de seguir sosteniendo la militarización de las policías civiles. Parece que se atiende más a mantener la ineficiencia en el combate a la inseguridad que destinar toda la capacidad del estado para recuperar los estados de fuerza policial y darle a la sociedad una policía capaz y profesionalizada para enfrentar el crimen y la inseguridad.
Los gobiernos federal y el de los Estatales niegan la militarización policial aunque abundan en las calles los uniformes y vehículos militares y aun así lo niegan. La promesa de la dignificación policial sigue esperando. Los Senadores no han cumplido lo que le ofrecieron al pueblo mexicano cuando decidieron sacar a la milicia a las calles, de darle a la sociedad civil una policía confiable y profesionalizada. La deuda se hace vieja y no se resuelve.
Ha sido reiterado el reclamo a las organizaciones de la sociedad civil y a los Colegios de las diferentes profesiones, para que exijan al gobierno que se cumpla con el reclutamiento y la formación policial y que funcione la Universidad de la Policía. Ya basta de toda simulación en el combate a la inseguridad y se le fijen plazos al gobierno para que las estrategias cambien por otras que si funcionen.
Por un Estado seguro y productivo y una Universidad Autónoma de Sinaloa en paz. Los aguiluchos rosalinos por la derogación de los artículos violatorios a la autonomía universitaria en la Ley de Educación Superior del Estado de Sinaloa. La seguridad se alcanza con educación, legalidad y justicia, para consolidad nuestros principios democráticos.
¿Usted qué opina?








