FILTROS MILITARES SIN JUSTIFICACIÓN


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Siguen los actos de molestia por parte de las autoridades militares, con sus filtros de revisión, más bien, de obstrucción, al libre tránsito ciudadano.

25 de marzo de 2026.

Seguiremos opinando que la participación militar será bienvenida en tanto no se ocasiones actos abusivos y arbitrarios. Los embotellamientos son terribles producto precisamente por la sin razón de los obstáculos que representan esos bloqueos en las calles y en horas de mayor tránsito vehicular.

Para conocimiento de quien tiene el tiempo de leer estas líneas, en uno de tantos filtros que tenemos que soportar porque tenemos que pasar por ese lugar, les hice un llamado de atención a los soldados que tienen la orden de bloquear las calles y la reacción manifestada no fue la más cordial y respetuosa, dio la orden que me aparcaran para la revisión vehicular o quizá para algún arresto administrativo, por mi osadía de expresar un extrañamiento a lo que hacían.

Por fortuna no pasó de una simple intentona de detenerme porque tampoco hubiese permitido una revisión vehicular y menos de bajarme del vehículo para revisión corporal. La unidad del suscrito no llevaba vidrios polarizados por lo que la visibilidad al interior era totalmente clara, permitía observar que no iba ningún objeto que pudiera representar delito o alguna sustancia que también hiciera presumir algún producto ilícito.

Los obstáculos militares en las calles más transitadas de Culiacán dan la impresión de que lo hacen a propósito para descargar los malestares en perjuicio del ciudadano de bien, por las jornadas tan extenuantes que los hacen trabajar las veinticuatro horas del día.

No obstante, el reconocimiento que merecen los miembros de las fuerzas armadas por el trabajo que realizan, también se les debe reprochar que mientras se encuentran fastidiando al ciudadano con esos filtros improductivos contra la inseguridad, por otra parte de la ciudad, se están cometiendo homicidios e incluso levantones en perjuicio de hombres y mujeres.

¿Quién tendrá esa mente tan brillante para determinar que los filtros de represión ciudadana son los más recomendables para detener la criminalidad? ¿La verdad, en las mesas de información, discusión y planeación que diariamente se realizan en las guarniciones militares, no se han percatado de los inconvenientes que destilan dichos filtros y lo ofensivamente inútiles que resultan los mismos?

Ojalá y escucháramos voces autorizadas para que nos informen cuanto tiempo más se permitirá que la armonía social no se perturbe por esas formas tan reprobables para combatir las conductas antisociales que producen la inseguridad.

La milicia anda sola, no hay contrapesos de otras autoridades. La sociedad estará obligada por tales motivos a resistir esos procedimientos que lejos de ser propios para reconocer la labor eficiente del soldado, se están ganando el descontento social.

Privilegien la inteligencia y dejen en paz al ciudadano de bien. La estrategia con planeación aportará los mejores resultados. El mapa del estado les ha dado a conocer su geografía, en el podrán identificar las zonas de riesgo o las de mayor comisión de delitos. Pero no solo eso, deben identificar los blancos que permitan destruir redes criminales y regresar la tranquilidad al ciudadano ¿casas de seguridad? ¿Se les dificulta su localización? ¿Sabrán para qué se utilizan las casas de seguridad? Seguro que sí ¿Qué es lo que ocurre entonces?

Esos sin sabores que causan descontento social por los obstáculos militares, son endulzados por la luz brillante que destelló en el universo rosalino con los Doctorados Honoris Causa que otorgó la Universidad Autónoma de Sinaloa a dos prestigiadas mexicanas y mujeres de ciencia, las Doctoras Annie Pardo Cemo y Rosaura Ruíz Gutiérrez. La grandeza de los pueblos se alcanza con educación y cultura.

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