¿Por qué no crece la economía de Sinaloa?
Aarón Sánchez
sanaaron@gmail.com
10 de febrero de 2026.
La economía de Sinaloa tiene varios años con crecimiento menor al promedio nacional. El producto percápita también está a la baja. Ello propicia un generalizado deterioro en los sectores sociales y productivos.

Cuando una economía no crece , su población empobrece y todo se derrumba. Pero la entidad cuenta con valiosos recursos naturales y humanos que podrían dar mayor dinamismo a la producción.
Por eso vale preguntarse: ¿Por qué aquí no hay crecimiento económico? La respuesta es múltiple, pero los siguientes factores son determinantes:
1. No hay rumbo ni dirección. No se cuenta con un proyecto de desarrollo estatal. Por eso no se sabe qué hacer ni hacia dónde ir. Tampoco existe sentido de progreso, ni se hace esfuerzo apara lograr objetivos que no se tienen. Se navega a ciegas. Y esto sucede en el Sinaloa de hoy.
2. Existe desconfianza. No hay certidumbre a la inversión ni estado de derecho sólido. Las instituciones que atienden la economía están sometidas al interés político del gobernante y de su partido. En los sectores productivos existe enorme desconfianza hacia el gobierno.

3. Se destruye, pero no se construye. Desaparecieron programas de fomento a la inversión, sin que hayan sido sustituidos por otros de mayor impacto. El gobierno desmanteló sus oficinas de atención a empresarios y emprendedores.
4. Las instituciones son inoperantes y obsoletas. La burocracia y la elevada corrupción acabaron con todo. La excesiva tramitología, la falta de presupuesto y la desconfianza social, tienen inmovilizado al gobierno. No existe una administración pública moderna y eficiente.
5. Inseguridad pública. Nadie ha podido combatir al crímen organizado. Sinaloa demuestra el fracaso de las instituciones que combaten a la delincuencia. Ello ahuyenta a la inversión, a las empresas y a los trabajadores, que prefieren buscar alternativas en otras entidades.
6. Creciente impunidad. Las instituciones de procuración de justicia carecen de legitimidad social. No se persigue el delito ni se castiga a la delincuencia. Asesinatos, robo de vehículos, balaceras, asaltos, y ningún culpable.

7. Sin coordinación entre sector público y privado. Al gobierno no le interesa trabajar con los empresarios. Y éstos tienen justificada desconfianza hacia las autoridades. Al no existir diálogo y coordinación, cada quien atiende exclusivamente a sus intereses. ¡Que se joda Sinaloa!
8. El sistema político local es inoperante. El gobierno no tiene contrapeso alguno. Los partidos fueron cooptados y los medios de comunicación están sometidos. Constantemente el gobierno fabrica mentiras mediáticas y nadie se atreve a señalar sus errores.
9. La economía no es prioridad. No lo es para el Poder Ejecutivo Estatal, pero tampoco para el Poder Legislativo ni para el Poder Judicial. Todos se han desentendido de esta máxima responsabilidad. Por eso Sinaloa no crece.
10. Es claro que en la entidad no existen condiciones para la inversión, para la creación de empresas ni para la generación de empleos. Todo lo anterior confirma esta sentencia.







