JUNTOS SON UN CONTRAPESO


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Se identifican por sus compromisos universitarios. Libres en la catedra y solidarios en la defensa de los derechos laborales.

2 de julio de 2026.

Las organizaciones sindicales que han constituido la confederación de trabajadores universitarios CONTU, son una autoridad que juntos constituyen una fortaleza frente a las limitaciones que imponen los subsidios federales a las prestaciones de los trabajadores de las instituciones de educación superior.

Un gremio aislado sufre las agresiones de los gobiernos que subsidian a las instituciones responsables de formar a los profesionistas que garanticen el desarrollo económico y social de sus comunidades. La organización colectiva es fuerza y contrapeso a esas limitaciones gubernamentales impuestas.

Cuando los derechos de los trabajadores se ponen en riesgo, debe aparecer en el escenario nacional la fuerza que propicie los equilibrios presupuestales que garanticen el derecho a la educación y a las prestaciones laborales de los trabajadores. Esa fuerza sindical corresponde a la confederación de trabajadores universitarios.

El sindicato, defiende sus fortalezas. Vigencia del contrato colectivo de trabajo y las prestaciones que derivan del mismo. La confederación defiende la educación pública como valor superior y la unidad de todos los trabajadores universitarios en aras de que el derecho a la educación sea una realidad.

La lucha de los trabajadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa, es por más subsidio y el respeto a las prestaciones laborales consignadas en el contrato colectivo de trabajo y en la ley laboral. La unidad de los trabajadores universitarios es la fuerza que convencerá a las autoridades federales que el subsidio debe ser razonable y suficiente para cumplir con los compromisos laborales de los trabajadores.

La incertidumbre laboral propicia desconfianza y desespero en los universitarios que trabajan. Es inaceptable que se sigan manteniendo esos rezagos históricos en el subsidio que se otorga anualmente a la Universidad Autónoma de Sinaloa.

La defensa debe ser asumida por todos los trabajadores universitarios. La confederación tiene un compromiso con los universitarios del país y no solo en los de la Universidad Autónoma de Sinaloa. La postura debe ser solidaria y un compromiso de todos.

La defensa de los derechos de los trabajadores de la UAS, no puede quedar encapsulada en la Casa Rosalina, es una lucha que debe ser abanderada por todos los trabajadores y organizaciones sindicales afiliadas a la CONTU.

Solo se quiere respeto y respuesta a las demandas de los trabajadores de la UAS, porque, así como ahora están en juego los derechos de los trabajadores rosalinos después serán los de otras universidades del país.

Las dificultades presupuestales de la UAS, obligaron a atender políticas nacionales impuestas por las autoridades federales, para aplicar reformas que permitieran austeridad en el gasto, disminución del personal de confianza y reformas a las bases de la jubilación dinámica de los trabajadores.

El reto fue asumido y cumplido. Falta que las autoridades federales cumplan con la parte que se comprometieron. Apoyar a la UAS con recursos suficientes para resolver los problemas estructurales que viene arrastrando por muchos años y cuyas soluciones todavía no llegan.

Cumplir con ese reto, parece que las autoridades federales titubean para cumplir con la parte que a ellos les corresponde. Quizá creyeron que el Dr. Jesús Madueña Molina no tendría la capacidad y el liderazgo para conseguir la reforma comprometida.

El desafío, ahora, es la respuesta solidaria sindical de la CONTU, para iluminar y despejar esa nube gris que gira alrededor del universo rosalino y que inquieta a la base trabajadora de la UAS. La lucha sindical continua. Preocupa la falta de soluciones. La respuesta en espera.

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