Ángel, las alas del amor: una joya incomprendida que hoy tiene una segunda oportunidad

Por Roberto Montoya Martínez
30 de julio de 2026.
En la televisión suele ocurrir que algunas producciones se adelantan a su tiempo. Ese fue el caso de “Ángel, las alas del amor”, telenovela protagonizada por Adriana Louvier, Christian Sancho y Gabriela de la Garza, que actualmente se retransmite de lunes a viernes a la 1:00 de la tarde por a más, como parte del rescate del valioso acervo telenovelero de TV Azteca.

Cuando fue estrenada originalmente, esta historia de romance, fantasía y drama no recibió el reconocimiento que merecía. Su propuesta, que mezclaba elementos sobrenaturales con el melodrama clásico, fue poco valorada por el público de aquel momento, a pesar de contar con una producción cuidada y un reparto que, con el paso de los años, demostraría ampliamente su talento.
La trama gira en torno a Don Abel, un poderoso empresario que, antes de morir, encomienda a un misterioso ser celestial llamado Ángel la misión de proteger su legado. En el camino, el enviado del cielo conocerá a Celeste, de quien terminará enamorándose, mientras enfrenta las intrigas de Miranda e Iván, dos ambiciosos personajes decididos a apoderarse de la fortuna familiar. Amor, traición, esperanza y redención son los ingredientes de una historia que conserva su vigencia.
Uno de los mayores aciertos de esta retransmisión es recordar que TV Azteca fue una importante plataforma para el surgimiento de grandes figuras de la actuación. Basta mencionar el caso de Adriana Louvier, quien gracias a las oportunidades que encontró en las telenovelas de la televisora pudo consolidar una carrera que posteriormente la llevó a protagonizar exitosas series y producciones en la competencia, convirtiéndose en una de las actrices más reconocidas de su generación.

El rescate de “Ángel, las alas del amor” confirma que muchas producciones merecen una segunda oportunidad. Historias que en su momento pasaron casi inadvertidas hoy pueden ser apreciadas con otros ojos, permitiendo que nuevas generaciones descubran un catálogo que forma parte de la historia de la televisión mexicana.
Con iniciativas como esta, TV Azteca demuestra que su acervo telenovelero continúa teniendo mucho que ofrecer y que los buenos melodramas, aunque hayan sido incomprendidos en su estreno, siempre encuentran el momento adecuado para volver a conquistar al público.


