LO DIJO MONTOYA: CUÍDATE DEL BUEN MANSO, DEL OTRO ME ENCARGO YO


Vale la pena compartir esta noticia

CUÍDATE DEL BUEN MANSO, DEL OTRO ME ENCARGO YO


Por: Por Roberto Montoya Martínez

9 de marzo de 2026.
LO DIJO MONTOYA, en su celebrada sección MERCADO DE LÁGRIMAS, Presenta un capítulo más de CARAS VEMOS, INTENCIONES NO SABEMOS.

De la pluma lúcida de Zacarías de Onda. Si hay una mujer que acepta de frente y niega de espaldas, es Imelda Tuñón, que, a decir de muchos, está bien tumbada del burro.

Es una mujer que no es congruente ni con su decir, ni con su actuar. Dicho de otro modo, está relocota. La han rechazado de varios reality shows por su falta de estabilidad emocional. Ni el Escorpión dorado está tan deschavetado como esta chava, que, aunque lo niegue, necesita ayuda. Pongan ojo al parche.

La viuda de Julián Figueroa es experta de hacerse de enemigos gratis. Comenzando con sus suegros a quienes no pierde la oportunidad de funar, esgrimiendo argumentos sin sustento, y pese a que Maribel Guardia ofrece apoyar a su nieto, aunque no lo vuelva a ver, ella dice categórica: ¡No quiero favores! Y mucho menos de su familia política.

No conforme con tildar de mentirosos a Gustavo Adolfo infante y su tía Addis Tuñón, por una entrevista que concedió, y que ella desmiente, ahí va otra raya más al tigre.

Su cuñado José Manuel Figueroa la acusa de daño moral, pues la dizque artista dice y asegura que su cuñis abusó de su marido. Semejante calumnia le va a costar muy caro a esta vieja, y perdón, pero mejor no la puedo calificar. Si dice querer tanto a su hijo, que deje de dar la lata, y que no abra tanto el hocico. Quien tiene la boca grande, se mete en grandes problemas.

Cuídate del buey manso. Del otro me encargo yo. No supo lo que hacía Julián Figueroa al casarse con Imelda Tuñón, que es una mujer desquiciada en potencia.

Tiene a casi media comunidad artística en su contra, nomás por ponerse al tú por tú con Maribel Guardia, que, a pesar de la situación, sigue siendo una dama.

A decir de ella, todo lo hace por su hijo, Si lo quisiera como mella dice, no estuviera dando tumbos, hablando babosadas, y dejando discordia a su paso. Ojalá recapacite y comprenda, pues dice cosas absurdas, y al rato se arrepiente. Después de todo, es esclava de sus palabras y dueño de sus silencios.

Anterior IMSS Sinaloa consolida programa de trasplante renal; 72 cirugías en tres años y lista de espera sin rezago
Siguiente La UAS reconoce la excelencia y trayectoria de sus universitarias.