DEL HOMBRE AL GATO NO HAY QUIEN IRLE AL MÁS INGRATO

Por: Roberto Montoya Martínez
8 de marzo de 2026.
LA ACADEMIA ha sido por muchos años semillero de gente talentosa, en su mayoría grandes vendedores de discos. Yahir, Yuridia y Carlos Rivera salieron de ese reality, y a pesar de que se cambiaron de casa por convenir a sus intereses, jamás despotricaron en contra de azteca, que chueco o derecho, les dio su primera oportunidad.

Lamentablemente un egresado de dicho reality les tiró lodo, solo por atender el llamado de la superación. No se si fue casual o adrede, pero este amigo mordió la mano que alguna vez le dio de comer. Pongan ojo al parche.
Víctor García se abrió de capa, y al modo culpó a TV Azteca por su frustración y amargura. El oriundo de Tamaulipas, declaró en un podcast que mientras estuvo en Azteca, hacía de todo menos cantar, solo actuar en novelas y teleteatros, y para fregarla de acabar, lo tuvo que hacer por contrato.
El pobre tenía que vivir. Pensando eso, en la primera oportunidad se peló como Baltazar, y tocó puertas en el cine, y hasta en Televisa le dieron lugar, al menos ahí lo dejaron cantar. El intérprete de MI FUNERAL, aseguró que no hubo dolo en su dicho, solo quiso exponer las cosas en su justa dimensión.
Lamentablemente el público, que solo busca pretextos para funar a cualquiera, no perdió ocasión para echarle en cara su suprema ingratitud, recordándole que lo poco que tiene y parte de lo que es se lo debe a TV Azteca, que en su momento creyó en él. Que diga lo que quiera, nomás que recuerde que arrieros somos y en el camino andamos.

Del hombre al gato, no hay quien irle del más ingrato. Tal vez Víctor García no tuvo la intención de ofender, pero si caló hondo en sus seguidores. Algunos le darán la razón, otros, no.
El hecho es que el cantante quedó mal parado ante la opinión pública. El tío Richie no se pondrá a llorar por lo dicho por Víctor, por el contrario, él es de los que dicen: Cantantes como ese donde quiera los hay. ¿Qué opinión les merece lo dicho por el ex académico? ¿Pecó de ingrato o xolo desahogarse? Hoy, como ayer y como siempre, ustedes tienen la última palabra.






