EL POTRO DEJÓ DE CABALGAR

Por: Roberto Montoya Martínez
11 de junio de 2026.
La música mexicana perdió a uno de sus creadores más versátiles y talentosos con el fallecimiento de José Antonio “Potro” Farías, ocurrido el pasado 10 de junio. Su partida deja un profundo vacío en el ámbito artístico nacional, donde durante décadas destacó como compositor, intérprete, productor y creador de música para cine, televisión y espectáculos deportivos.

Reconocido por su enorme capacidad creativa, Farías construyó una trayectoria que lo convirtió en una figura respetada dentro de la industria musical. Su obra trascendió géneros y formatos, pues lo mismo compuso canciones para importantes intérpretes de la música popular que desarrolló bandas sonoras para películas y telenovelas, demostrando una sensibilidad especial para traducir emociones en melodías memorables.
Uno de los aspectos más destacados de su carrera fue su colaboración con grandes figuras de la canción romántica. Entre ellas sobresale su relación profesional con el cantante mexicano José José, para quien escribió temas como “Una Noche de Amor”, “Regresar al Ayer”, “Nunca Sabrán” y “No Dudes Más”, composiciones que forman parte del amplio repertorio del llamado “Príncipe de la Canción”.
El creador del himno de los Sultanes
En el ámbito deportivo, José Antonio Farías alcanzó un lugar privilegiado en la memoria de la afición regiomontana gracias a la creación del himno de los Sultanes de Monterrey. La pieza, compuesta e interpretada por él mismo, se convirtió desde principios de la década de 1990 en un símbolo de identidad para el histórico club de béisbol y para varias generaciones de seguidores.
Diversos testimonios señalan que Farías realizó tanto la letra como la música de esta obra emblemática, además de participar en su grabación original, dejando una huella indeleble en la cultura deportiva de Monterrey.

Legado en cine y televisión
Su talento no se limitó al ámbito discográfico. A lo largo de su carrera trabajó en la creación de música incidental y bandas sonoras para producciones cinematográficas y televisivas, aportando atmósferas musicales que enriquecieron numerosas historias llevadas a la pantalla. Su capacidad para combinar elementos populares con arreglos contemporáneos le permitió adaptarse a distintos proyectos y generaciones.
Quienes lo conocieron destacan su disciplina, profesionalismo y pasión por la música. Más allá de los reflectores, “Potro” Farías fue un artesano de las emociones, un creador capaz de construir recuerdos colectivos a través de canciones que permanecen vivas en la memoria del público.
El compositor que acompañó a millones de televidentes
Además de su destacada labor en la música popular y deportiva, José Antonio “Potro” Farías dejó una huella imborrable en la televisión mexicana al participar en la musicalización de algunas de las telenovelas más exitosas de las últimas décadas. Su talento contribuyó a dar identidad sonora a producciones que alcanzaron altos niveles de audiencia tanto en México como en numerosos países de América Latina.
Entre los títulos más recordados figuran la telenovela Rosa Salvaje, protagonizada por Verónica Castro; Carrusel, considerada uno de los mayores fenómenos televisivos de finales de los años ochenta; Esmeralda, que conquistó al público con su emotiva historia; y La Usurpadora, una de las producciones más exitosas y exportadas en la historia de la televisión mexicana.

Las melodías creadas y adaptadas por Farías ayudaron a reforzar el impacto emocional de estas producciones, convirtiéndose en parte fundamental de la experiencia de millones de espectadores. Su trabajo demostró que la música es mucho más que un acompañamiento: es un elemento narrativo capaz de dar vida a los personajes y permanecer en la memoria colectiva mucho tiempo después de que concluye una historia.
Gracias a esta aportación, José Antonio “Potro” Farías se consolidó como uno de los compositores más importantes del entretenimiento mexicano. Su legado permanece vivo no sólo en las canciones que escribió para destacados intérpretes, sino también en las bandas sonoras que acompañaron algunas de las telenovelas más populares y exitosas de la televisión en español.
Un adiós que deja huella
La muerte de José Antonio “Potro” Farías marca el final de una trayectoria ejemplar, pero no el fin de su legado. Sus composiciones continúan sonando en grabaciones, escenarios, transmisiones deportivas y en el recuerdo de quienes crecieron escuchando su obra.
Hoy, la música mexicana despide a un creador excepcional cuya inspiración seguirá resonando en cada nota, en cada canción y en cada aficionado que todavía entona con orgullo el himno de los Sultanes. Porque mientras sus obras sigan vivas, el “Potro” Farías seguirá cabalgando por los caminos de la memoria musical de México. Buen viaje “Potro”. Y gracias por tus canciones.
POR TOODO LO QUE NOS DISTE Y LO QUE EN VIDA FUISTE
MUCHAS GRACIAS JOSÉ ANTONIO “POTRO” FARÍAS DONDE QUIERA QUE ESTÉS
(1956-2026) Q. E. P. D.








