HASTA SIEMPRE BILLY

Por: Roberto Montoya Martínez
31 de mayo de 2026.
El futbol mexicano y la comunidad cementera despidieron este sábado 30 de mayo a Guillermo Héctor Álvarez Cuevas, conocido popularmente como “Billy” Álvarez, quien falleció a los 80 años de edad. Su nombre quedará ligado para siempre a la historia de Cruz Azul, institución a la que dirigió durante más de tres décadas y en la que dejó una profunda huella como dirigente.

Nacido el 21 de enero de 1945, Guillermo Álvarez formó parte de una familia estrechamente vinculada a la Cooperativa La Cruz Azul. Su padre, Guillermo Álvarez Macías, fue una figura fundamental en el desarrollo de la empresa, y Billy continuó ese legado al asumir importantes responsabilidades dentro de la organización hasta convertirse en uno de los dirigentes más influyentes del deporte mexicano.
En 1988 llegó a la presidencia de la Cooperativa Cruz Azul y del Club Deportivo Cruz Azul. Desde esa posición encabezó una de las etapas más largas de gestión en el futbol nacional. Durante su administración, la institución se consolidó como una de las más importantes del país, manteniendo una constante presencia en las competencias nacionales e internacionales.
Entre sus principales logros deportivos destaca la obtención del campeonato de Liga en el torneo Invierno 1997, título que puso fin a una sequía de 17 años para la escuadra celeste. Asimismo, bajo su gestión, Cruz Azul conquistó diversos campeonatos de la Concacaf, alcanzó finales nacionales e internacionales y fortaleció sus fuerzas básicas, convirtiéndose en una referencia del futbol mexicano.

Más allá de la cancha, Billy Álvarez impulsó el crecimiento de la Cooperativa Cruz Azul en diversos sectores productivos y de servicios, contribuyendo a la expansión de una organización que durante décadas fue ejemplo de desarrollo cooperativista en México.
Como ocurre con las figuras de larga trayectoria, su carrera también estuvo rodeada de controversias y episodios que marcaron los últimos años de su vida pública. Sin embargo, resulta innegable que su nombre ocupa un lugar relevante en la historia de Cruz Azul y del futbol mexicano.
Para millones de aficionados cementeros, Billy Álvarez fue el dirigente que condujo al equipo en momentos de gloria, que apostó por grandes planteles y que mantuvo viva la identidad de una institución con profundas raíces en el deporte nacional.
Hoy, con su partida, se cierra un capítulo importante en la historia de La Máquina. Se va un personaje que durante más de treinta años fue sinónimo de Cruz Azul, dejando un legado que seguirá siendo tema de análisis, recuerdo y debate entre aficionados, directivos e historiadores del futbol mexicano.
Hasta siempre, Billy. Tu nombre permanecerá escrito en las páginas más importantes de la historia celeste, donde los triunfos, los desafíos y la pasión por Cruz Azul seguirán recordando la época de uno de sus dirigentes más emblemáticos. Ya no te tocó ver a la máquina ganar el título de la presente temporada. Que lástima.








