LA FUNCIÓN DEBE CONTINUAR

Por: Roberto Montoya Martínez
28 de julio de 2026.
No hay peor dolor para una madre que perder un hijo. Ese mismo sentimiento experimenta una actriz cubana, que llora amargamente la partida de su primogénito, quien le enseñó a ser madre.

A pesar de estar desecha por dentro, se maquilla el dolor y da con amor su corazón de trapo. Tras despedirse de su vástago regresó a cumplir con sus compromisos, sin lágrimas, sin llorar, por respeto a su público y a la memoria de su hijo. Acompáñenme a conocer esta triste historia.
Luego de atravesar uno de los episodios más dolorosos de su vida, la actriz y conductora cubana Aylín Mujica reapareció públicamente para retomar sus compromisos profesionales, demostrando una fortaleza que ella misma reconoce como indispensable para seguir adelante tras el fallecimiento de su hijo mayor, Mauro Menéndez, ocurrido recientemente en Barbados a los 30 años de edad.
En su primera entrevista después de la tragedia, concedida al programa De Primera Mano, la actriz abrió su corazón y compartió los momentos de angustia que vivió al enterarse del estado de salud de su hijo, así como la difícil decisión que tuvo que enfrentar junto al padre del joven.

“Tengo que seguir con mis compromisos de trabajo. Eso es lo que me da fortaleza, porque si me quedo llorando, no voy a resolver nada y no voy a ser un ejemplo para mis hijos Alejandro y Violeta“, expresó Mujica, dejando claro que regresar a los foros representa una forma de honrar la vida y el legado de Mauro.
La actriz también recordó con profunda emoción las últimas palabras que pudo dirigirle a su hijo mientras éste permanecía hospitalizado. ”
No te vayas, Mauro, te queremos. Tu papá y yo vamos para allá”. Según relató, los médicos realizaron múltiples maniobras de reanimación antes de confirmar el fallecimiento del joven, quien sufrió complicaciones derivadas de una severa neumonía que desencadenó varios infartos.
Durante la conversación, Aylín confesó que continúa asimilando lo sucedido. “Sigo pensando que es una pesadilla y me encantaría despertar”.

Pese al inmenso dolor, aseguró que siempre ha sido el sostén de su familia y que no puede permitirse rendirse ante la adversidad, convencida de que su hijo habría querido verla seguir adelante.
Sin embargo, su decisión de reincorporarse tan pronto a la vida pública no ha estado exenta de polémica. En redes sociales surgieron críticas de algunos usuarios que consideraron que la actriz no ha guardado el luto por la muerte de su hijo y que su regreso a la televisión fue demasiado apresurado.
No obstante, también ha recibido numerosas muestras de apoyo de seguidores y colegas, quienes sostienen que el duelo es un proceso profundamente personal y que no existe una forma única ni un tiempo determinado para enfrentarlo.
Para muchos, volver al trabajo representa precisamente una manera de sobrellevar el dolor y encontrar fuerzas para continuar.
Su reaparición en televisión estuvo marcada por el cariño y la solidaridad de sus compañeros de trabajo, quienes le brindaron muestras de afecto en este difícil proceso.
La actriz retomó sus actividades profesionales con la convicción de que mantenerse activa es parte fundamental de su proceso de duelo y recuperación.

Con serenidad, pero con la voz quebrada por la ausencia de Mauro, Aylín Mujica envió un mensaje que ha conmovido al público: el dolor permanecerá, pero la vida continúa.
Su regreso a los reflectores ha generado opiniones divididas, pero también ha abierto la conversación sobre la manera en que cada persona enfrenta una pérdida irreparable. Y, como ella misma ha decidido demostrar con su regreso a los escenarios.
La función debe continuar pase lo que pase. Eso le entiende Aylín Mujica, pues considera que eso hubiera querido su hijo. El platicar en diversos programas de televisión fue una catarsis para poder purificar su alma y estar libre de cargas para poder volver a trabajar.
Aunque tendrá el pesar de no ver donde sepultarán a su hijo, al menos sabe que está descansando. Aylin tomó como propias las palabras del Comander: Descansa mi amor. Descansa mi bien. Descansa campeón, que todo está bien.


