UN AÑO SIN EL MUÑE

Por: Roberto Montoya Martínez
4 de marzo de 2026.
VENTANEANDO no haya la puerta, pues sus niveles de audiencia lejos de aumentar, disminuyen. Y como no si les sobra razón. El mejor testaferro de la Chapoy se peló de casquete hace un año, y es hora que el programa no levanta ni con levadura.

Aunque la runfla de mitoteros hace su mejor esfuerzo por sacar al buey de la barranca, se quedan cortos, pues carecen del salero y la ironía del también actor de teatro. Eso si que es un gancho al hígado para la señora Chapoy. Nadie aprecie lo que tiene hasta que lo pierde. Pongan ojo al parche.
El pasado 20 de febrero se conmemoró el primer aniversario de la partida de Daniel Bisogno, y es maldita la hora en que el equipo de VENTANEANDO no se repone de ese golpe, Hay que reconocer que el malogrado conductor si tenía arrastre con el público, a pesar de su macabro sentido del humor.
Mientras Los viudos de Bisogno intentan emular su estilo, Gustavo Adolfo Infante y sus canchanchanes, barren el piso con ellos. De nada sirven los homenajes al Muñe, si la familia se demarcó, argumentando que la señora Chapoy no vio en Danny a un ser humano, sino a un pelele a quien manejaba a su antojo y voluntad. La señora Patty se atreve a vociferar contra el comunicador ya occiso, sacando a relucir sus defectos, entre ellos, su insolencia y su altanería. Ahí se nota el aprecio que le tenía. Más hipócrita no puede ser.
Ya ha pasado un año sin el muñe, y es hora que no se hacen a la idea de que ya está en el cielo, dándole cuenta al creador. La Chapoy y sus huestes deben resignarse.
Y siquiera por su memoria, dejen de echarle tierra y solo recordar los ratos felices que juntos pasaron en el programa. Supérenlo señores. Se aferran a la mortaje y reniegan del muerto.






