La movilización reunió a habitantes de comunidades indígenas cercanas a la Bahía de Ohuira, pescadores, activistas y ciudadanos que avanzaron hacia la zona donde se encuentra infraestructura del proyecto industrial
7 de junio de 2026.
Este domingo 7 de junio miles de manifestantes dentro y fuera del estado marcharon desde Los Mochis hacia Topolobampo para exigir la cancelación de la planta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente, conocida como GPO, proyecto que se construye en el entorno de la Bahía de Ohuira.


Este domingo 7 de junio miles de manifestantes dentro y fuera del estado marcharon desde Los Mochis hacia Topolobampo para exigir la cancelación de la planta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente, conocida como GPO, proyecto que se construye en el entorno de la Bahía de Ohuira.
La movilización fue convocada bajo el lema “Aquí No“ y reunió a habitantes de comunidades indígenas cercanas a la bahía, pescadores, activistas ambientales, colectivos ciudadanos y personas de distintos puntos del municipio de Ahome, quienes caminaron en rechazo al proyecto industrial.

El contingente empezó a concentrarse alrededor de las 8 de la mañana desde el cruce del bulevar Macario Gaxiola y el bulevar Centenario, en Los Mochis, para avanzar por la carretera Los Mochis-Topolobampo. La marcha fue planteada como una procesión hacia el puerto y hacia la zona donde se ubica infraestructura vinculada con la planta de amoniaco.
Durante el recorrido, los manifestantes portaron pancartas, mantas y consignas en defensa de la Bahía de Ohuira. Entre los asistentes se encontraban personas provenientes de comunidades como Ohuira, Paredones, Lázaro Cárdenas y Topolobampo, así como integrantes de pueblos indígenas Mayo-Yoreme y ciudadanos que se sumaron a la protesta contra GPO.

Inconformes reiteran rechazo a instalación de planta industrial. / Foto: Dheyna Brito | El Sol de Sinaloa
Rafael, uno de los manifestantes que acudió a la marcha, señaló que llegó para apoyar la protesta como ciudadano mexicano y destacó la cantidad de personas y vehículos que se sumaron al recorrido hacia Topolobampo. Dijo que, mientras parte del contingente ya se acercaba al puerto, todavía había carros formados en la zona de salida. “Muy, muy buen apoyo. Asombroso el apoyo. Ya llegaron casi a Topo y todavía hay carros haciendo fila aquí”, expresó.

El manifestante explicó que decidió participar porque vive cerca de la zona donde se desarrolla el proyecto y considera que la planta representa un riesgo no solo para quienes habitan en los alrededores, sino también para la bahía y el Golfo de California. “La planta nos va a dañar a todos los que vivimos cerca y a los que vivimos lejos también. Porque es parte del mar y parte de la bahía y parte del Golfo de California“, señaló.
Rafael, quien dijo haber vivido toda su vida en la zona, afirmó que los habitantes han revisado información sobre el proyecto y mantienen preocupación por la contaminación que, consideran, podría generar la planta de amoniaco. “Hemos visto que sí va a contaminar mucho, no como dicen ellos, va a contaminar con los residuos, va a contaminar con el amoníaco. Es una amenaza para la vida de todo alrededor”, declaró.


La marcha avanzó hacia la zona donde se encuentra una estructura industrial de gran tamaño, a la que manifestantes han hecho referencia como una especie de “raptor”, relacionada con los equipos trasladados para el proyecto. El arribo de esa infraestructura en días recientes reactivó la inconformidad de comunidades que aseguran no haber recibido información suficiente sobre las maniobras y los riesgos de la planta.

A lo largo de la carretera y en los alrededores de la zona industrial se observó presencia de elementos de la Policía Municipal, Policía Estatal y agentes de Tránsito, quienes se mantuvieron vigilando la circulación y el desarrollo de la manifestación. La presencia de las corporaciones se concentró principalmente en vialidades de acceso y puntos cercanos al trayecto hacia Topolobampo.
El entorno donde se desarrolló la protesta también está rodeado por zonas de lotes de Pacific City, áreas cercanas a minas, patios industriales y otras empresas instaladas en el corredor hacia el puerto, lo que reforzó el contraste entre la actividad industrial de la zona y la exigencia de los manifestantes por proteger la bahía.

Los inconformes señalaron que su rechazo no es únicamente contra una obra privada, sino contra un modelo de desarrollo que, desde su perspectiva, pone en riesgo el territorio, la pesca, el manglar, la salud de las comunidades y el ecosistema de la Bahía de Ohuira.
Felipe Montaño Valenzuela, cobanaro de Ohuira, ha señalado que la oposición al proyecto lleva alrededor de 12 años y forma parte de una lucha de las comunidades por la defensa de su territorio. Durante la movilización, los participantes reiteraron que la planta no debe operar en Topolobampo.

La planta de GPO busca producir amoniaco para la elaboración de fertilizantes nitrogenados. Sin embargo, su ubicación en la Bahía de Ohuira ha provocado rechazo de comunidades indígenas, pescadores y organizaciones ambientales, quienes advierten riesgos por el manejo de amoniaco y posibles afectaciones al sistema lagunar.

El proyecto cuenta con autorización ambiental vigente emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en septiembre de 2022, después de una consulta indígena realizada tras una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Aun así, comunidades opositoras sostienen que el proceso no resolvió el rechazo en poblaciones directamente vinculadas con la bahía.
Con la marcha de este domingo, el movimiento “Aquí No“ volvió a mostrar fuerza social en Los Mochis y Topolobampo, en medio de un conflicto que combina derechos indígenas, permisos ambientales, actividad pesquera, vigilancia policiaca, avance industrial y defensa comunitaria del territorio.








