¿El ruido de motores de aeronaves militares volando sobre la capital del Estado, y la numerosa presencia de vehículos militares y soldados en las calles de la ciudad, que significa?
13 de julio de 2026.
De nuevo, se apostan vehículos de transporte militar y otros vehículos obstaculizando la circulación vehicular urbana. Los abusos en el taponeo de calles de nuevo aparecen ¿Les está ganando la partida los grupos criminales que siguen levantando y privando de la vida a personas?

El mensaje que mandan a la población no es nada bueno si creen que incrementando la presencia militar y obstaculizando la circulación les ganará simpatías. De nuevo obstaculizan la circulación vehicular en horas que la gente va a sus trabajos y la obligan a detenerse y hacerlos llegar tarde a sus trabajos.
Que ocurre con esas acciones que lejos de provocar simpatías a la seguridad colectiva, la respuesta es de reproche. Mucho se les ha dicho que son bienvenidos los militares que quieran, pero que sus estrategias no sean lesivas a la tranquilidad ciudadana.
El vuelo de helicópteros casi al ras de las casas, atemoriza, causa miedo y zozobra a los vecinos donde se dan esos vuelos rasantes ¿Por qué las investigaciones no las realizan con mayor sigilo para que sean más productivas en los resultados?

¿Le apuestan al uso desmedido de vehículos militares tapando calles y avenidas y los helicópteros volando? ¿Se acabó la racionalidad y la inteligencia? ¿Tapando calles y volando los helicópteros sobre las casas se asustarán los delincuentes y abandonarán la ciudad o el Estado?
La militarización en el combate a la inseguridad no es una expresión de fortaleza del Estado, más bien parece que el gobierno desecha la posibilidad de reivindicar las policías civiles y reconstruir las estructuras de una policía de investigación que responda a los momentos de crisis que vive la sociedad y el Estado.
La numerosa movilización por tierra y aire de agrupamientos militares, hace que la sociedad se pronuncie en dejar de reconocerle al estado sus capacidades de enfrentar la inseguridad y el delito con el uso de la fuerza militar, en detrimento de la fuerza civil policial.
Los desfiles militares por la ciudad y el estado, no es un espectáculo para que los niños se diviertan, es una consecuencia más grave. Se deja de atrapar al delincuente y se desechan las carpetas de investigación ¿se le apuesta a la fuerza letal?

La paz no se construye militarizando los espacios ciudadanos. Los niños, los jóvenes y los adultos deben desarrollar con libertad y seguridad su desarrollo y sus actividades en el campo educativo, deportivo, político o social, con la mayor seguridad de armonizar la sana convivencia.
¿Por qué la Coordinación General del Consejo Estatal de Seguridad Pública no se pronuncia? ¿Tienen temor de señalar que lo que se está realizando en el combate a la inseguridad no es la estrategia más conveniente? ¿tienen prohibido hacer cualquier cuestionamiento a la autoridad militar de la inconveniencia de seguir sosteniendo esa estrategia?
Las familias, los empresarios y la sociedad en general desean que las condiciones de seguridad les sean más favorables, por lo que las autoridades deberán seriamente tener que revisar la estrategia que se implementa ¿ha fallado y no lo quieren reconocer?
¿Usted qué opina?


