Dear Killer Nannies: Criado por sicarios. La infancia de un heredero marcada por el imperio de Pablo Escobar.

Por Marco Ramírez.
24 de abril de 2026.
La serie “Dear Killer Nannies: Criado por sicarios”, disponible en Disney+, propone un acercamiento distinto a una de las historias criminales más narradas de América Latina. En lugar de volver a centrarse en la figura omnipresente de Pablo Escobar, la trama se desplaza hacia la infancia de su hijo, Juan Pablo Escobar (hoy conocido también como Sebastián Marroquín) reconstruida desde su propia voz entre la memoria familiar y la violencia estructural que definió su entorno.

El propio Escobar hijo participó en la realización del proyecto, aportando testimonios y perspectivas que buscan reinterpretar ese pasado.
Aunque ya existen trabajos documentales que han explorado esa herencia, como Pecados de mi padre (2009) y Escobar: Herencia maldita (2021), esta nueva serie propone un desplazamiento narrativo; ya no se trata de observar el poder criminal de Escobar desde la lógica de su imperio, sino desde la mirada de un niño que creció dentro de ese engranaje sin comprender del todo su alcance.
A partir de una estructura narrativa en dos tiempos, que se situan entre 1984 y 1993; la serie reconstruye una infancia y adolescencia marcadas por una convivencia paradójica entre el privilegio material y la amenaza constante.
En la ficción, el niño queda bajo el cuidado de un grupo de jóvenes sicarios que terminan ejerciendo el papel de improvisados niñeros. Esta dinámica lo introduce tempranamente en una realidad caótica donde los crímenes más atroces son observados con una inquietante naturalidad.

Ese contraste encuentra su expresión en el concepto de la “jaula de oro”, que le ofrece una vida donde todo parece posible gracias al poder económico, pero que al mismo tiempo permanece cercada por la violencia.
La serie incluso recupera uno de los episodios más curiosos asociados a esa infancia; el ya revelado intento de organizar una presentación privada del célebre Michael Jackson en un cumpleaños del joven Escobar.
Según el relato, el plan nunca se concretó porque el propio capo tenía contemplado secuestrar al cantante como una forma de enviar un mensaje de poder al gobierno estadounidense.
En el plano actoral, destaca la presencia de John Leguizamo, quien personifica a Pablo Escobar desde una gestualidad reconocible que busca equilibrar el carisma y la amenaza del personaje.

A su lado, Janer Villareal, Miguel Tamayo y Miguel Ángel García construyen con precisión las distintas etapas de Juan Pablo; reproduciendo comportamientos y emociones que sugieren la transformación del niño en adolescente dentro de un entorno deformado por la violencia.
Por su parte, Laura Rodríguez, en el papel de Victoria Henao (interpreta a la esposa de Escobar), aporta una presencia constante que refleja la lógica de supervivencia que atraviesa al núcleo familiar.
La puesta en escena privilegia una estabilidad narrativa antes que rupturas formales. Sin embargo, más allá de dialogar con su contexto histórico, la serie opta por una fórmula conocida dentro de las producciones inspiradas en el narcotráfico. En ese sentido, Dear Killer Nannies se acerca más al tono novelesco que popularizaron series como El señor de los cielos o La Reina del Sur.

El resultado es un relato que combina escenas de acción, dilemas morales y religiosos entre los sicarios, así como pruebas de lealtad dentro del círculo criminal, más que una exploración profunda de la experiencia infantil en un entorno marcado por la violencia.
La serie no necesariamente ofrece la mirada más realista sobre aquel universo, pero sí evidencia la compleja relación entre memoria, identidad y legado. Una historia donde la infancia no se vive como refugio, sino como una etapa atravesada por la sombra inevitable de la violencia.
Dear Killer Nannies: Criado por sicarios disponible en Disney +. Agréguela a la lista.







