TELEVISIÓN 3.0 | Dynasty: The Murdochs. Una mirada cruda y fascinante al imperio mediático que sigue moldeando nuestra realidad.


Vale la pena compartir esta noticia

Dynasty: The Murdochs. Una mirada cruda y fascinante al imperio mediático que sigue moldeando nuestra realidad.


Por Marco Ramírez.

3 de abril de 2026.

La docuserie Dynasty: The Murdochs, disponible en Netflix, podría confundirse fácilmente con el “making of” de otro fenómeno televisivo titulado “Succession”.

Y no es una comparación gratuita. De hecho, según se relata en el propio documental, una de las hijas del magnate mediático Rupert Murdoch entró en pánico al ver el episodio donde muere el patriarca Logan Roy en esa ficción.

En “Succesion”, los cuatro herederos del imperio Roy se lanzan a una desgastante y mediática disputa por el control del conglomerado tras la ausencia de un sucesor claro.

La reacción fue inmediata. Consciente de la avanzada edad de su padre, hoy con 95 años; entendió que la familia Murdoch podría terminar viviendo exactamente el mismo drama.

A lo largo de cuatro episodios, la docuserie reconstruye la historia de Murdoch desde sus orígenes en Melbourne, en Australia. Hijo del prestigioso empresario y periodista Keith Murdoch, Rupert vivió su propia experiencia de “sucesión” cuando apenas superaba los veinte años.

Tras la muerte de su padre heredó el control de la empresa News Limited, lo que lo convirtió en un joven propietario de medios en plena formación. Con una mezcla de ambición, intuición empresarial y agresividad editorial, comenzó a adquirir diversos periódicos en Australia, iniciando así la expansión de un imperio mediático que pronto cruzaría fronteras.

El siguiente paso fue el Reino Unido, donde Murdoch compró tabloides emblemáticos como The Sun y News of the World. Pero la verdadera joya de la corona llegaría con la creación de Fox News, canal que con el tiempo se convertiría en el pilar de su conglomerado mediático, posteriormente consolidado bajo la estructura corporativa de 21st Century Fox.

La docuserie se sustenta en miles de páginas de documentos, correos electrónicos y mensajes de texto que nunca habían sido expuestos públicamente en televisión.

Ese archivo permite observar no solo el crecimiento del imperio mediático, sino también las complejas dinámicas familiares que rodean a Murdoch.

 

La serie dedica especial atención a los miembros de su extensa familia. Está Prudence Murdoch, hija de su primer matrimonio. Después aparecen Elizabeth Murdoch, Lachlan Murdoch y James Murdoch, nacidos de su segundo matrimonio, quienes durante años han protagonizado la competencia silenciosa, y en ocasiones abierta;— por el control del imperio familiar.

También aparecen Grace Murdoch y Chloe Murdoch, hijas de su tercer matrimonio, quienes han preferido mantenerse alejadas de las disputas públicas que rodean la sucesión.

Todos ellos, de una u otra forma, terminan atrapados en un laberinto de ambición, política y rivalidades familiares. El poder mediático, el deseo de reconocimiento paterno y la expectativa de ocupar el trono corporativo transforman la historia familiar en una narrativa donde abundan las tensiones, las alianzas estratégicas y las inevitables traiciones.

La serie tampoco evita uno de los episodios más polémicos de la cadena: el escándalo por acoso sexual dentro de la empresa. Varias conductoras denunciaron prácticas sistemáticas de hostigamiento por parte de ejecutivos de alto rango, además de políticas editoriales que sugerían a las presentadoras vestir de manera que resaltara su figura (faldas cortas, escotes discretos) como parte de la estética televisiva del canal. Estas denuncias terminaron vinculándose con la ola de denuncias públicas impulsadas por el movimiento #MeToo.

La docuserie también aborda la presión empresarial que comenzó a intensificarse a partir de 2017. El avance de plataformas digitales como Netflix, Amazon Prime Video y Apple TV alteró profundamente la industria del entretenimiento y volvió insuficiente la escala tradicional del conglomerado Murdoch. En ese contexto, gran parte de los activos de 21st Century Fox terminaron siendo adquiridos por The Walt Disney Company, en una operación que redefinió el mapa global de los medios.

En última instancia, Dynasty: The Murdochs plantea una paradoja profundamente humana. Durante décadas, Rupert Murdoch declaró que su mayor ambición era construir un negocio familiar.

Pero conforme avanza la serie queda claro que, más que criar hijos, estaba educando; consciente o inconscientemente, a quienes algún día disputarían su lugar en la sucesión.

Anterior ¿Cómo van al baño los astronautas de la misión Artemis II?
Siguiente 90 MINUTOS: El caso de Irán, en veremos