LA NIÑA SE CUIDA SOLA, ASÍ QUE NO OCUPA PILMAMA

Por: Roberto Montoya Martínez
28 de diciembre de 2025
LO DIJO MONTOYA, en su sección casi institucional MERCADO DE LÁGRIMAS, presenta otro drama de concurso: HASTA LO QUE NO COME LE HACE DAÑO.

De la pluma audaz de pepe Nador. Y pensar que en su momento Lupita Jones apoyó a Fátima Bosch, tal parece que nos hemos equivocado. Tal parece que esta culta dama quería ver a la tabasqueña adoptando los modales de Lady D, pero se llevó un chasco al ver que la morra, a pesar de haber salido del pueblo, el pueblo no salió de ella. Échense este trompo al’ uña.
En su más reciente visita a Tabasco, Miss huachicol, como se le conoce a Fátima Bosch por parte de la derecha, se bajó de su pedestal, y quiso ser más cercana al pueblo.
No solo vaciló y jugó. Lo que fue el acabose fue que la tercer MISS UNIVERSO mexicana se subió a un carro alegórico, y se puso a perrear, como si fuera bailarina de Daddy Yankee.
Ni Deyanira Rubí se aventaba esos pasitos. Lo atrevido de su baile hizo que un elemento de seguridad la bajara del carro, ya que estaba perdiendo el porte. Esa actuación, digna de ser la entrada y salida de LA CARABINA DE AMBROSIO, enfadó a Lupita Jones, que siendo la primera MISS UNIVERSO mexicana, se sintió con autoridad moral para juzgar a Fátima.

Literalmente le dijo, que se deje de payasadas, que ya no es la flor más bella del ejido., y que respete la investidura. Hey chucha ¿Y tus calzonzotes? La señorita Bosch rompió el protocolo tradicional, y prefirió sentirse pueblo, dejar de ser apretada y darse el gusto de ser quien es, sin filtros. El ser un poquito descocada no le quita el porte y distinción de una reina de belleza.
La niña se cuida sola, así que no ocupa de pilmama. Fátima Bosch sabe lo que hace, por algo está curada de espanto con la funa. Su opinión es digna de todo respeto, señora Jones, no la compartimos.
Ya son otros tiempos, y la tabasqueña quiere que la acepten tal cual es, sin disfraz. Por eso fue a Tabasco, a soltarse la greña, y sacar el fua. Tal vez en sus tiempos se cuidaban más las formas, pero le gente ya no quiere vitorear ídolos de cartón, sino personas reales de carne y hueso. Fátima tiene un barrio que la respalda a pesar de la carrilla.
No que a usted, señora Jones, que hasta le quitaron la representación de MISS UNIVERSO. Las palabras son dinero. El silencio es oro.






