ARRANQUE DE YEGUA Y PARADA DE BURRO
Por: Roberto Montoya Martínez
A TODOS A BAILAR se los llevaron al baile. Si pretendían levantar el rating en el cierre de temporada, resultó todo lo contrario. En esa noche, se les juntó el hambre con las ganas de comer.
Entre una cancelación y reclamos airados por un supuesto fraude, se desarrolló el último episodio de este reality que sí estuvo de lágrima y para llorar. No solo destruyó las ilusiones de las familias participantes, sino que también le dio en la torre a algunos de los capitanes que lideraron los equipos que participaron en esa contienda, donde hasta el público perdió. Échense este trompo al’ uña.

El pasado fin de semana llegó a su fin el dizque reality de baile TODOS A BAILAR, que se suma a la larga lista de experimentos fallidos por parte de la televisora del Ajusco.
El show comenzó con la cancelación del grupo de K Pop MOMOLAND, debido a que algunas de sus integrantes se contagiaron con el virus de moda, pese a ello el programa transcurrió con normalidad.
Desgraciadamente, Ingrid tuvo que dar la nota discordante, pues tuvo que mencionar a la familia que no podía aspirar al primer lugar, y eso recayó en los Luchones Pérez, dando pie a suspicacias y teorías de la conspiración.

La suegra de Luis Fernando Peña vociferó a grito pelado ¡Que devuelvan las entradas! ¡Fraude! ¡Ladrones! ¡Nos chamaquearon! En realidad gritó otras cosas, pero por respeto a ustedes nos reservamos su transcripción, dado que estaban demasiado subidas de tono.
Todo este tinglado se armó para que al final ganaran Los Imparables Pastrán, pese a que la matriarca de la familia no pudo bailar por estar a malita a panchita. Pese a que las niñas son simpáticas y graciosas, se veía venir que el tiro venía cantado.







