JORGE CONTRERAS: EL AYER Y HOY DE LA COMUNICACIÓN 4° PARTE

Por: Roberto Montoya Martínez
Viernes 16 de septiembre de 2022.
Jorge nos platicó a fondo sobre lo vivido en Grupo Acir. Lo curioso es que se convirtió en productor siendo primero operador. Hizo posible que locutores como Gilberto Calderón y Manuel Castaños pudieran hablar en una estación de Frecuencia modulada. Y no solo eso, apadrinó la carrera de Luis cárdenas “El Shato”, que en la actualidad, es uno de los mejores productores que hay en la radio.
MÚSICA DIGITAL, NIVEL 100.1 y NO MORE LONELY NIGHTS, fueron los conceptos que este gran productor manejó, incluso cuando se convirtió oficialmente en productor corporativo. Ahora es tiempo de saber que fue de Jorge al salir de la compañía.
MIS ÚLTIMOS PROYECTOS EN ACIR
“Tras MI Salida de Grupo Acir en 1995, me quedé con tres programas externos. Que eran NIVEL 100.1, NO MÁS NOCHES SOLITARIAS y MÚSICA DIGITAL. Al Shato le inventé la frase de –Si cuaja- , al Catón le puse la frase –Volumen hasta arriba- y la frase de MÚSICA DIGITAL fue –Girando al ritmo del rayo láser- pues como te dije en su momento, tocábamos la música en Cd’s.
Me marcho de Grupo Acir, me fui a trabajar con Omar Rallys a invitación suya, me adhiere al área de radio de su agencia.
Estando yo instalado ahí, que me llaman de Radiorama. Los ejecutivos de aquel entonces me proponían que hiciera un programa parecido al de PUNTO DE EQUILIBRIO, el cual yo produje para Grupo Acir. Ellos querían no algo parecido, sino mejor, para ofrecer al público algo diferente.
De mi etapa en Acir también produje el programa COSAS DE CASA, conducido por Patty Villarreal, era una revista femenina ye se transmitía por XEWS de 11 a.m. a 12 p.m. y cuyo público meta eran señoras.


Volviendo a PUNTO DE EQUILIBRIO, Gustavo Estrada que era el conductor, solamente quería leer boletines. Yo le dije que no, que haríamos investigación de campo, presentaríamos reportajes y entrevistas, los cuales eran muy agudos y punzantes que puso incómodo a más de uno.
Servíamos al público, pero afectábamos intereses comerciales, debido a ello, los afectados, algunos de ellos clientes de la cadena se fueron a quejar con Letty Carrillo y tuvimos que bajarle dos rayitas.
El mensaje era claro: Puedes hacer lo que quieras, siempre y cuando te dé permiso. Y francamente, me hacía falta esa libertad editorial y periodística.
Con todo y eso, logramos muchas cosas, entre ellas crear un departamento jurídico que brindo ayuda al pueblo, incluso, sacamos a gente inocente de la cárcel. Hicimos infinidad de cosas. En fin.
A fin de permanecer en Acir, solo tuve tres programas a mi cargo: PUNTO DE EQUILIBRIO, COSAS DE CASA y NIVEL 100.1. Todos ellos en calidad de producciones independientes.
Durante un tiempo aguanté, hasta que no pude ver mis comisiones, dado que yo comercializaba los espacios. Cuando vi que la cosa no me iba a gustar, me marché, agradeciendo a la señora Carrillo por todas sus atenciones y decidí emprender el vuelo”.

DÍGALO: CULIACÁN HABLA. CULIACÁN RESPONDE
“Ya habiéndome ido de Acir, ingreso a Radiorama y nace DÍGALO: CULIACÁN HABLA. CULIACÁN RESPONDE. Un verdadero programa de tribuna pública, sin sesgos, ni compromisos. No es por presumir, pero ahí germinó el verdadero periodismo social en la radio local. Ahí pudimos hacer lo que en Acir no nos permitieron, tener una línea telefónica abierta para que cualquier ciudadano expusiera sus problemáticas en torno a los servicios públicos.
La condición que puse a los ejecutivos de Radiorama es que no nos censuraran, pues nuestro compromiso es manifestar las ideas en total libertad.
Conformé un buen equipo de trabajo, teniendo como co conductor a mi amigo y compadre Alberto Morones, que por entonces trabajaba en el periódico Noroeste. Marisela López Ríos, que en aquellos días era una chavita que estaba estudiando en la universidad, y Kenia López Jiménez.
Hacíamos muchos reportajes, nos pusieron dos líneas telefónicas, y te puedo presumir a mucho orgullo, que las llamadas recibidas salían al aire, sin ningún filtro de por medio, sin censura y en completa libertad.
Todas las voces fueron escuchadas en mi programa. El show fue un éxito colosal. Tú tampoco te quedaste por fuera. Participaste en el segmento de comedia interpretando al personaje de Policarpio Trillado, un político de viejo cuño haciendo un análisis de la situación política imperante en aquel entonces.
Tus comentarios le movieron el tapete a más de un político, creo que estabas estudiando en la UAdeO.
Más tarde entró Don Chiricueto, que lo interpretó otra persona, con comentarios más o menos por el estilo”.


EL FAMOSO UNO DOS
“DÍGALO arrancó transmisiones el 6 de marzo de 1995, y mi primer invitado fue el entonces presidente municipal Humberto Gómez Campaña.
Sobre la marcha fueron entrevistados el procurador, el residente del Congreso del Estado, en fin, puros personajes de la vida pública local.
Era un éxito esa programación. Felipe Manzanares, que por aquellos días tenía un noticiero me decía –Somos el 1, 2. Yo soy el 1 y tú, el 2- obvio que yo estaba en desventaja sobre él en cuanto a comercialización, infraestructura y el estar transmitiendo en Frecuencia Modulada, en cambio, yo estaba en AM. Pero aún así, mi show fue la primer tribuna pública a nivel estado, al grado de que con el tiempo muchos me emularon”.
DEL REGAÑO AL APLAUSO
“Tuve en mi cabina al ahora presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, cuando él estaba en el PRI.
Le negaron la candidatura a la gubernatura de Tabasco; también entrevisté a Samuel Ruiz, al señor Vicente Fox vía telefónica con motivo de su candidatura por la gubernatura de Guanajuato, hicimos entrevistas dentro del penal, pero sin duda, la entrevista más polémica que he realizado fue con el señor Porfirio Muñoz Ledo, una de las voces críticas que tiene Morena, partido que está en el poder ahora.
Esa entrevista impactó sobre manera que se me vinieron encima La Secretaría de Gobernación, tanto estatal como federal, inteligencia militar, solo faltó que me cayera la CIA, el FBI y la Gestapo. La entrevista se llevó todo el programa.

Duró una hora donde el señor habló de todo, sin cortapisas ni tapujos. Los gerentes de la emisora comenzaron comiéndose las uñas por las posibles reacciones que iba a generar la entrevista, y terminaron felicitándome por su realización.
Fui en demasía elogiado por lo que se consideró una osadía, pues la izquierda en aquel entonces, estaba marginada de los medios de comunicación, partiendo de que el PRI estaba en el poder y podía hacer y deshacer en los medios de comunicación.
Me preguntaron que cual era mi secreto para tener entrevistas exitosas. Les pasé la receta: Estudiar bien al entrevistado, conocer sus costumbres, saber de su vida. Esos son los ingredientes principales para una entrevista de éxito. Dominar los temas relacionados con el personaje”.
PIONERO EN LAS MESAS DE ANÁLISIS
“Innovador como he sido siempre, fui el precursor de las mesas de análisis en la radio en Culiacán.
En lo referente a programas con teléfono abierto, hay un precedente en Los Mochis. El programa AL DÍA era el único show de la radio que tenía línea abierta al aire, y solamente en Los Mochis.
En Culiacán, yo fui el que hizo posible que se abriera el teléfono al público. Retomando lo de las mesas de análisis, he sido el primero en hacer eso en la radio local, que más adelante otros programas adoptaran esa modalidad, es otra cosa. Cada jueves teníamos nuestra mesa de análisis, la cual era integrada por la licenciada Lucila Ayala de Moreschi, José Daniel Cebreros Ordoñez, y el finado Juan Carlos Castro. Ahí hubo diversidad de opiniones, pues lo mismo había gente de derecha que de izquierda y de centro”.

DEBATES CANDENTES
“Cada martes hacía debates, donde participaron figuras importantes como Feliciano Castro, Rosendo Flores y Sadol Osorio. Para ellos vaya mi reconocimiento y mi respeto.
La mesa echaba chispas de lo polémico de los temas que se abordaban. Las tres fuerzas políticas principales de aquel tiempo sentadas en mi mesa para platicar con el público, exponiendo sus puntos de vista.
A manera de anécdota, te comparto que invité a Víctor Gandarilla Carrasco, de extracción priista a mi programa de los martes, y lo quise juntar con su contra parte, el panista Luis Roberto Loaiza Garzón y el dirigente del Barzón, el señor Lugo Carrasco por un tema controversial que era por entonces una nueva ley de vivienda.
Siempre me distinguí por poner las tres aristas de un tema principal. Siempre respeté a todos los simpatizantes del PAN, PRI, PRD y en la actualidad de Morena, sin menoscabar al resto de las facciones políticas.

Ante el micro se daban buenos agarrones, pero al cortar la transmisión, imperaba un ambiente de cordialidad y respeto.
De vuelta a la anécdota, Loaiza Garzón me dijo –Si van a estar aquí este personaje no entraré a la cabina- Yo traté de convencerlo de que se quedara, sin éxito.
Molesto, el funcionario panista abandonó los estudios de la radio, y yo tenía que entrar al aire. Saludé al público como siempre, haciendo notar que la silla del congresista del PAN en aquel tiempo estaba vacía, ya que no deseaba interactuar con el señor Carrasco, que acudió puntual a la cita para platicar sobre el asunto que lo aquejaba, que era la nueva ley de vivienda, que afectaría a quienes estaban en el movimiento que él encabezaba”.
MI ENCUENTRO CON VÍCTOR GANDARILLA
“Sucedió que un día, dos individuos me interceptan y me dicen –Lo busca Víctor- ¿Víctor qué? Pregunté yo. –Gandarilla Carrasco- dijeron sus colaboradores.
Él por entonces era el presidente de la gran comisión del congreso del estado. Me mandó llamar, entré a su oficina, y el señor se mantuvo de pie, pues no me pidió que me sentara. Tenía fruncido el ceño, y me expuso que no estaba de acuerdo con la forma con la que me manejaba en mi programa, que estaba amarrando navajas.
Los que me conocen en la radio saben de mi trabajo, que lo hago con profesionalismo, y que en mi programa he tratado de ser plural. Pese a lo enardecido de coraje que estaba el legislador, le dije que su opinión no tenía injerencia en mi trabajo, puesto que no era mi patrón.

Responde el señor muy airado- Soy el presidente de la Gran Comisión de Congreso del Estado- cosa que en lo personal no me importaba. El señor Gandarilla le echa una mirada a su encargado de medios, no recuerdo bien el nombre del puesto, pero tenía que ver con las relaciones públicas con los medios de prensa acreditados en el congreso, un nombrecito muy raro, a la par de rimbombante.
Con dos que tres palabritas en clave, que solo los políticos saben emplear muy bien, cayeron en cuenta de que yo no estaba acreditado a esa fuente, o a lo mejor me incluyeron en la lista y no me di cuenta. Rematé diciendo –a mi programa puedo invitar a quien yo quiera y cuando quiera. Si la persona va, bien, y si no, también. Y para que no diga, usted irá a mi programa. Nomás ponga fecha.
Tras lo anterior abandoné la oficina, ya casi para salir, me piden que regrese, yo le pedí que él viniera a mí, pues hay una bardita difícil de brincar.
Habiéndose acercado Víctor Gandarilla a mí me ofreció una disculpa, debido a que estaba exaltado. Le dije que no había problema, que solo le dije que él no era mi patrón”.
DÍGALO fue el inicio de grandes cosas para Jorge que aprendió a volar solo. Quien diría que tiempo después se dedicaría a la comunicación política. Todo esto y más en nuestra próxima entrega.






