SE HA IDO EL SILENCIOSO

Por: Roberto Montoya Martínez
ENERO 19 DE 2024.
El cine se ha cubierto con el negro crespón del luto. Ha muerto uno de los actores más emblemáticos de las postrimerías de la época de oro de la cinematografía nacional.

Fue exponente del cine de aventuras, galán irresistible, gran rejoneador y estupendo jinete. Con su caballo Rayo de plata recorrió valles y llanuras. Aunque exploró otras vertientes fílmicas, nosotros lo recordamos como el chico bueno de las películas, que acudía en auxilio de los desamparados y luchando por la justicia.
Paralelo a su carrera como actor, fue rejoneador y ganadero, cosa que lo hizo más feliz que estar en los sets de cine. Tuvo una buena vida. Y la disfrutó bien. Recordemos juntos con la fuerza del corazón, la trayectoria del señor Gastón Santos.
Hijo del político Gonzalo N. Santos, Gastón nace un 12 de julio de 1931 en Tamuín, San Luis Potosí. Durante su juventud se educó en una academia militar de Texas, Estados Unidos.
En la década de 1950, viaja a Portugal donde aprende el arte del rejoneo y recibe la alternativa el Portugal un 2 de septiembre de 1954 en la Plaza de toros Campo Pequeno de Lisboa, de manos de Joao Branco Nuncio. De regreso en México, se presentó en Plaza México el 6 de marzo de 1955 con toros de Ernesto Cuevas.
Además, el torero firma un contrato con Alameda Films, dirigida en ese entonces por Alfredo Ripstein, para filmar una serie de películas del género western mexicano entre 1956 y 1962.
Actor estelar en las películas La Flecha Envenenada de 1957, Los Diablos del Terror de 1959, Una Bala es mi Testigo de 1960 o El Silencioso de 1967, entre las principales. En muchas de estas películas, Gastón se interpreta a sí mismo caracterizado como un héroe del Oeste, acompañado por su caballo lusitano llamado Rayo de Plata.
Al terminar el contrato con Alameda Films y hacer dos películas más, Gastón Santos se retira de la pantalla (a excepción de un cameo en Bang bang al hoyo en el año 1971).
El 23 de junio de 1963 se presentó en Las Ventas con toros de Dolores de Juana de Cervantes. Propició la primera corrida de rejones en la Feria de San Marcos en 1974, en la que actuaron Santos, Pedro Louceiro, Felipe Zambrano y Jorge Hernández Andrés.
Años después deja el rejoneo tras realizar 1348 corridas. Se encargó de criar y entrenar caballos lusitanos para el rejoneo en su rancho «La Jarrilla», ubicado en el municipio de Tamuín, San Luis Potosí, hasta su fallecimiento en el mismo predio el día 17 de enero del 2024 por causas naturales.
Se ha ido El Silencioso. Y hago alusión al título de una de sus películas, porque se marchó sin hacer ruido. Con 12 películas en su haber escribió su historia en el cine mexicano.
Sin embargo, disfrutaba más andar a caballo y recibir los aplausos de los entusiastas que lo veían rejonear en las plazas de toros, donde hizo más carrera.
Gastón, su único hijo, siguió sus pasos, no como actor, sino como rejoneador y ganadero. Afortunadamente, podremos disfrutar de su legado a través de las películas que se transmiten por Televisión, tanto de paga como abierta.
Ahora él se está reuniendo con su compadre Coyote Loco, para enfrentar nuevos peligros y aventuras. Buen viaje Gastón. Y gracias por tus películas de corte familiar.
POR TODO LO QUE NOS DISTE Y LO QUE EN VIDA FUISTE
MUCHAS GRACIAS GASTÓN SANTOS DONDE QUIERA QUE ESTÉS
(1931-2024) Q. E. P. D.




