México: el país donde el origen determina tu destino.
Por: Misael Rubio Ojeda.
Julio 21 de 2025.
A pesar de décadas de crecimiento económico, expansión educativa y promesas de equidad, México sigue siendo un país donde las oportunidades no se distribuyen de forma justa. Así lo revela el Informe de Movilidad Social en México 2025, elaborado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), el cual ofrece una radiografía contundente: la mitad de quienes nacen en pobreza no logran superarla, y apenas el 2 % alcanza los niveles más altos de ingreso.
En otras palabras, el país sigue atrapado en una estructura social rígida donde la cuna pesa más que el esfuerzo individual.
El estudio, basado en los resultados de la Encuesta ESRU de Movilidad Social (ESRU-EMOVIL 2023), analiza las trayectorias económicas y educativas de los mexicanos en un marco intergeneracional. La encuesta (representativa a nivel nacional y regional) expone con claridad que el punto de partida de una persona sigue definiendo en gran medida su destino.
Uno de los hallazgos más alarmantes es que la movilidad económica entre generaciones es mínima, es decir, 50 de cada 100 personas nacidas en la parte más baja de ingresos permanecen allí sin cambios. De quienes logran ascender, la mayoría apenas avanza un peldaño en la escalera económica. Solo el 2 % de los más pobres llega al 20 % más rico.
En cuanto a la educación, la situación no es mucho mejor. Las personas cuyos padres apenas cursaron la primaria tienen una probabilidad siete veces menor de alcanzar estudios profesionales en comparación con quienes vienen de familias con estudios superiores. La desigualdad se perpetúa desde la escuela.
El estudio también documenta desigualdades estructurales agravadas por el género, la etnicidad, la región y el color de piel. Las mujeres, la población indígena y quienes tienen tonos de piel más oscuros enfrentan barreras adicionales para ascender.
La región sur del país, con estados históricamente marginados como Oaxaca, Guerrero o Chiapas, muestra los peores niveles de movilidad.
En contraste, el norte y centro-norte presentan las mejores oportunidades, lo que confirma que la geografía también es destino.
En términos estadísticos, el informe calcula que al menos el 48 % de la desigualdad de ingresos en México proviene de factores fuera del control de las personas, es decir, de su origen socioeconómico, educativo y geográfico. En la región sur, esta cifra asciende al 57 %. México se ubica así entre los 10 países con mayor desigualdad de oportunidades dentro de una muestra de 50 naciones.
Sin embargo, el estudio también ofrece señales tenues de mejora, sobre todo, entre 2017 y 2023, disminuyó ligeramente la persistencia intergeneracional de la pobreza y la pobreza extrema.
Además, los ingresos crecieron más rápidamente entre los sectores más pobres que entre los más ricos. Aun así, estos avances son insuficientes para revertir las estructuras profundamente arraigadas de desigualdad.
El Informe de Movilidad Social en México 2025 no solo confirma que el país tiene un serio problema de reproducción de desigualdades, sino que pone sobre la mesa la urgencia de transformar el modelo de desarrollo.
En una nación donde el esfuerzo individual no garantiza el ascenso social, hablar de meritocracia resulta ilusorio.
La evidencia es muy clara, para construir una sociedad más justa y cohesionada, se requiere una política pública decidida, enfocada en garantizar igualdad de oportunidades desde la infancia, con énfasis en educación, salud, género y territorio. La movilidad social no es un lujo, es la base de un país que aspire a la justicia y al progreso duradero.
No nos engañemos, las dádivas de este gobierno, no te harán cambiar la realidad de los factores que determinan la verdadera movilidad, aquellos ya mencionados en este artículo, la transformación que prometieron es de papel, sin una verdadera escalera social basada en la atención en la educación, la salud, la seguridad y otros bienes públicos que determinan tu destino, no los programas sociales, que, si bien son un placebo, no resuelven el problema de fondo.





