Habitantes del Centro Histórico de la Ciudad de México asistieron a una misa en la que el sacerdote negó la existencia de la pandemia de COVID-19, para después enterarse de que en realidad el hombre no era clérigo.
Con motivo del Día de la Candelaria vecinos de la calle de Talavera se congregaron en una vecindad para asistir a una misa organizada por algún vecino y poder bendecir a sus niños Dios.
Durante el sermón, el sacerdote afirmó que la difícil situación que se vive en México es producto de una “falsa pandemia” con la que la gente es engañada.
Aunque las ceremonias religiosas presenciales están prohibidas, el martes pasado se celebró una misa en una vecindad de la CDMX. Hoy se sabe que el hombre que la ofició ni siquiera es sacerdote #EnPunto con @DeniseMaerker https://t.co/1Uq62cZ58O pic.twitter.com/z6ikjaDeHF
— Noticieros Televisa (@NTelevisa_com) February 5, 2021
Sin embargo reconoció la existencia del COVID-19 y las muertes que ha provocado.
Inclusive narró que él se contagio de coronavirus y tuvo neumonía, pero que se curó con paracetamol y aspirinas, medicamentos que recomendó.
Uno mismo se puede ir atendiendo. Te duele la cabeza, aspirina; tienes fiebre, paracetamol. De antemano métele ibuprofeno que desinflama los bronquios, las vías respiratorias”, dijo.
Después de la misa los habitantes del Centro Histórico de la Ciudad de México dijeron no conocer al religioso que ofició la misa ni saber de dónde acudió.
La Arquidiócesis Primada de México informó al día siguiente que el hombre no es sacerdote católico y que la Iglesia ha exigido respeto irrestricto a las normas sanitarias para prevenir el COVID-19.






