Cuarto Informe de Gobierno
Aarón Sánchez
sanaaron@gmail.com
17 de noviembre de 2025.
Como mero protocolo, el poder Ejecutivo de Sinaloa envió al Congreso del Estado el Cuarto Informe de Gobierno. ¿Qué trascendencia tiene este hecho? Absolutamente ninguna. El gobierno informa exclusivamente lo que le conviene, oculta la información que le es incómoda, y utiliza algunos datos, simples y sin contexto, para desplegar costosas campañas propagandísticas.

Hace ya varios años que la entrega oficial del Informe dejó de tener importancia. La sociedad no cree lo que el gobierno dice. Los sectores sociales y productivos desconfían de lo que se informa, pues ellos se han cuenta de que todo es muy ajeno a la realidad en que viven. Pero la Constitución establece un mandato que el poder ejecutivo debe cumplir, aunque lo haga por inercia y a regañadientes.
Después de entregado el Informe escrito, el gobernador acudirá ante los diputados locales para emitir un mensaje, mismo que es rabiosamente aplaudido hasta por los que dicen ser de oposición. Posteriormente, El Congreso convoca a los secretarios del gabinete para que amplíen lo ya informado. Estas comparecencias son todavía más absurdas, inútiles y aburridas. Se llevan a cabo cuando la sociedad ya olvidó totalmente lo informado.
Este Cuarto Informe, en su apartado de bienestar social destacará “enormes éxitos” en educación, salud, medio ambiente, cultura, deporte y atención a mujeres y a grupos vulnerables. Se trata de puras ilusiones, para no mencionar la fuerte caída de presupuesto en estos rubros. Tampoco se mencionará el retroceso en la calidad educativa, ni los graves problemas que hay en las instituciones de salud.

En cuanto al desarrollo económico, se insistirá en que Sinaloa se encuentra en pleno auge. Ello, sin importar que el INEGI señala que Sinaloa es de las economías con menos crecimiento en todo el país. Igualmente, se evadirá informar que, según el IMSS, nuestra entidad tiene los más bajos salarios de México y que somos campeones nacionales en la pérdida de empleos formales y en el cierre de empresas.
En el apartado de gobierno se destacará la habilidad que se ha ten ido para manejar las finanzas públicas, poniendo énfasis a la “enorme” inversión en obra pública. Pero en medio de tantos y tantos aciertos, se ocultará el gravísimo problema de inseguridad pública que aqueja, afecta y tiene harta a toda la población. Seguramente se hablará de estrategias, de formación policial, de prevención y de construcción de paz. Pero no se dirá que todo de nada ha servido.
Evidentemente, no se hará referencia a que, en el último año, en Sinaloa han ocurrido poco más de 2,000 asesinatos, 2,900 desapariciones, más de 8,000 robos de vehículos y casi 3,000 robos a comercios. No, el Cuarto Informe de Gobierno no se hará referencia a estas cifras, porque sería admitir que el actual poder ejecutivo ha fracasado en su tarea de gobierno. Se trata de un fracaso de enormes y muy costosas consecuencias para todos los sinaloenses.








