Somos una sociedad agachada y sumisa. No reaccionamos aun cuando estemos al borde del abismo y que podemos desbarrancar.
Marzo 5 de 2025
Somos sacudidos por un torbellino de hechos que laceran nuestra seguridad, nuestra economía y lo que puede ser peor, la estabilidad política y social de nuestro país ¿Que nos ocurre que no reaccionamos?
La Presidenta parece que ha perdido la noción de las cosas y su gobierno empieza a ampollarse con el riesgo de provocar heridas difíciles de sanar. Al otro lado de la frontera tenemos a un degenerado político que desafía a todos y se lanza contra todos.
Canadá responde con la imposición de aranceles a productos norteamericanos y los corsarios del norte alzan con fuerza la voz y amenazan a los de la hoja de maple de incrementar dos veces más el porcentaje arancelario a los productos canadienses si se atreven a enfrentarse a ese poder imperial.
El asunto se torna complicado por los desenlaces funestos que puede provocar en la economía mexicana sino reaccionamos unidos y con firmeza. Canadá no titubea y sostiene la amenaza. México, por el contrario, se queda en parálisis y solo responde que hay que sonreír y tener confianza porque el gobierno tiene diversos planes de defensa y ataque. El “A”, el “B”, el “C” y el “D”.
Desde el gobierno esperábamos que nos informaran en que consisten esos proyectos estratégicos de defensa para responder al golpe arancelario norteamericano en perjuicio de los productos mexicanos. Seguimos esperando y los nervios empiezan a producir temblores peligrosos.
No conocemos esos planes anunciados, pero somos informados de la convocatoria a una concentración nacional para protestar contra la imposición de esos aranceles ¿Esos son los estratégicos planes para enfrentar esa bárbara acometida por nuestros vecinos del norte?
¿Debemos creer que la concentración ciudadana convocada por el gobierno federal y por Morena detendrá a las autoridades norteamericanas para obligarlos a reconsiderar esa medida atentatoria contra la economía mexicana?
¿La guerra arancelaria declarada por el gobierno del norte tendrá la respuesta firme de nuestras autoridades? ¿Esa concentración nacional detendrá las locuras del gobernante norteamericano que no solo desafía a los mexicanos sino a todas las potencias con las que a construido alianzas y que ahora las pretende arrodillar?
¿Qué ocurre con nuestras autoridades? ¿juegan con ellas?, amenazan con imponer aranceles, se asustan y piden prórroga, se les concede un mes y se obligan a combatir a los carteles de la droga porque los Estados Unidos las ha declarado como organizaciones terroristas.
Pero no solo resuelven declarar como terroristas a la delincuencia organizada, sino que al propio gobierno mexicano lo califican de proteger al narco mexicano con aquello de “Abrazos y no Balazos”.
La Presidente flaquea, le están fallando los asesores. La emboletan en una reforma judicial que la ha desgastado políticamente y como se desarrollan las cosas se duda que dicha reforma destructora de nuestro sistema judicial logre consumarse.
La inseguridad se ha generalizado y Sinaloa se ha convertido en un volcán en erupción. Brota de las entrañas sociales demasiada lava ardiente que está destruyendo a muchos jóvenes, pero muchos más están desapareciendo. El estruendo de los embates delincuenciales hace temblar al ciudadano que ya no sabe cómo defenderse, ante una autoridad que cede peligrosamente. Las preocupaciones surcan la frente de muchas familias que pueden salir a la calle y quitar a los ineptos. Seis meses de tenobrosa violencia y a punto de explotar una terrible crisis económica. Elevemos plegarias y que Dios nos de el aliento que necesitamos.
¿Usted qué opina?





