CONFUSIONES DE PELIGRO
Por Javier Salazar Rodríguez:
Abril 24 de 2025
Platicando de manera sencilla y grata, después de comer con personas allegadas, tocamos el tema de las confusiones, de cómo nos podemos equivocar al subirnos a un camión e ir, para donde no necesitamos ir, y, sobre todo, cuando es de noche.
Hay más elementos que agravan la situación, porque les voy a contar el caso de una amiga de alguien que conozco, aunque no conozco a la persona que se perdió, la forma narrativa que utilizó, quien si conozco, fue tan “pegajosa” que no puedo dejar de escribirlo.
Una jovencita de apenas 14 ó 15 años, de secundaria, sale del plantel donde estudiaba y el turno era el vespertino, porque no alcanzó turno por la mañana, desde entonces, ya había proyectos en los que intervenían los equipos y estaban varias personas en él.
Sale esta niña y se dirige a la parada del camión que son varias las rutas que pasan por ese espacio; llega el camión y se sube, ni ella, ni sus amigas que le acompañaban se dieron cuenta de que no era el que necesitaba, ya como las 8:00 p.m. muy complicado.
Primero, los demás se fueron a sus casas como pudieron, a algunos los esperaban sus padres, porque iban por ellos, otros vivían cerca y eso ayudaba mucho, pero como no había teléfonos celulares, nunca se dieron cuento de lo que vivió la niña que se confundió al subirse a un camión que no era el que ocupaba para llegar a su casa.
Cuando la niña nota que, ya se tardó mucho el camión en llegar a su destino, se acerca al conductor, con un poco de desconfianza, ya sólo quedaban uno o dos pasajeros más y la muchachita que, en cada momento que pasaba, su desesperación crecía.
Le pregunta al conductor: ¿Disculpe, este camión no es de la ruta …..?
De inmediato el chofer le responde que no, y que estaba inquieto porque él conoce bien a la gente que se sube a esa hora y dónde se bajan, siempre, que no la reconocía a ella, pues.
Pero no te preocupes. Le dijo. Ahorita que llegue al final de la ruta, te regreso a que tomes el camión que te llevará a tu casa, porque yo debo liquidar en cierto momento. Descuida.
Se imagina usted, que me lee, que eso ocurra ahora, que tenemos una percepción de miedo permanente, que se dé ese fenómeno en esta ciudad.
Tenemos el segundo lugar, según la INEGI, en la ciudad con más miedo, sólo por debajo de Villahermosa, Tabasco, que menciona que 90.6% de las personas tienen miedo de salir de sus casas; Culiacán, con el 89.5%, mientras que Uruapan, Michoacán, se menciona con un 88.7%.
Es grave que nos sigan diciendo de parte de los gobiernos, que estamos bajando los índices, de violencia, cuando nos topamos con noticias que demuestran lo contrario.
Los camiones, a estas alturas de la vida, sólo circulan hasta las 8:00 y algunos un poco más tarde, por la misma violencia que se vive. De repente, como que se calma, pero regresa con mayor sadismo y sin miramientos de cuidar las formas. Esta es la violencia que se vive en el país, pero en Sinaloa estamos peor.





