“Debo, puedo y quiero”. El Divo, el mito y el hombre

Por Marco Ramírez.
12 de noviembre de 2025.
Netflix vuelve a abrir las puertas del alma de México con Debo, Puedo y Quiero, una serie documental dirigida por María José Cuevas, cineasta reconocida por obras como Bellas de Noche (2016) y La Dama del Silencio: El caso de la Mataviejitas (2003).

En esta ocasión, Cuevas nos invita a recorrer el universo íntimo y artístico de Alberto Aguilera Valadez, el hombre detrás del mito llamado Juan Gabriel.
A través de un inmenso archivo de imágenes personales, el espectador es testigo de la transformación de un niño de origen humilde en uno de los artistas más entrañables y trascendentes de la música mexicana. La serie no solo muestra al ídolo en el escenario, sino también al ser humano vulnerable, generoso y complejo que fue capaz de convertir su dolor en arte.
Uno de los temas más fascinantes del documental es la relación de Juan Gabriel con el poder político, vínculo que fue determinante para la realización de su histórico concierto en Bellas Artes en 1990.
Aquel evento no solo significó el reconocimiento de las altas élites de la cultura a un artista popular (algo impensable en su tiempo), sino también un símbolo de cómo “El Divo de Juárez” logró cruzar las fronteras entre lo popular y lo exquisito.

También se destaca su valentía al desafiar a Televisa, una empresa que en los años noventa todavía mantenía férreo control sobre sus figuras. Mientras otros artistas permanecían atados a contratos de exclusividad, Juan Gabriel declaró con firmeza que no pertenecía a ninguna empresa más que a su público.
Otro de los grandes aciertos del documental es la forma discreta y respetuosa con la que aborda la orientación sexual del cantante, un tema que durante décadas fue objeto de especulaciones y prejuicios.
Del mismo modo, el documental recuerda el conflicto mediático que generó el descubrimiento de que el artista tenía hijos, episodio que en su momento fue tratado con total incredulidad y asombro, pero que hoy se entiende como parte de la compleja vida privada de un hombre que siempre protegió su intimidad y la de los suyos.

María José Cuevas acierta al construir un relato donde las “voces en off” de familiares, celebridades y amigos reemplazan al formato tradicional de entrevistas frente a cámara.
Gracias a esta decisión, el único rostro que domina la pantalla es el de Juan Gabriel, devolviéndole el protagonismo absoluto a su imagen, su voz y su legado.
Treinta y cinco años después de aquel inolvidable concierto en Bellas Artes, esta leyenda sigue viva en la memoria colectiva. Basta recordar el reciente evento en el Zócalo de la Ciudad de México, donde cerca de 170 mil personas se reunieron para revivir esa presentación proyectada en pantallas gigantes.
Este material no es solo un retrato documental; es un recordatorio de que Juan Gabriel no murió; simplemente cambió de escenario.
“Debo, puedo y quiero” Disponible en Netflix. Agréguelo a la lista.






