LO DIJO MONTOYA: AMARGO CUMPLEAÑOS


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AMARGO CUMPLEAÑOS

Por: Roberto Montoya Martínez

12 de noviembre de 2025.

Érase que se era, una actriz que es hija de una de los pocos sobrevivientes del movimiento del Rock Mexicano de los 60. Vivió en carne propia el divorcio de sus padres.

Y ahora le toca experimentar esta amarga experiencia, justo a su llegada al quinto piso. Ese fue sin duda, el peor regalo de cumpleaños en toda su vida. Se le acabó el agua al bule, y nadie, absolutamente nadie, lo puede remediar. Échense este trompo al’ uña.

Angélica Vale dio a conocer formalmente, con lágrimas en los ojos y tristeza en el corazón, que se iba a separar de su marido. Aunque ella y Otto Padrón, su entonces esposo, estaban separados desde abril, ya se hizo oficial que la pareja se está divorciando.

La también imitadora se enteró de la peor manera. Justo en un convivio familiar, el ejecutivo de medios cubano le dijo muy quitado de la pena: Ya te voy a abandonar.

Comencé a gestionar los trámites de divorcio. Después de haber recibido ese golpe traidor y malvado, la protagonista de LA FEA MÁS BELLA hizo de tripas corazón, y dio a conocer la noticia en su show de radio.

Visiblemente devastada, Angélica dijo simplemente que se les olvidó a los dos regar la plantita. En palabras de Rocío Jurado: Se les rompió el amor de tanto usarlo. A partir de ese momento Otto irá por su rumbo y la Vale no podrá ya seguirle los pasos. Su romance ya es un muerto, y hay que sepultarlo.

Angelica Vale está pasando un amargo cumpleaños. Con un divorcio en puerta y celebrando a su manera 50 años de vida, ella evitará que sus hijos sufran lo que ella vivió cuando sus padres Angélica María y Raúl Vale (QEPD) se separaron.

La llama del amor ya se ha extinguido. Dejó su fuego de arder entre los dos. Solo pidió un favor la Vale, que la dejen hacer su fiesta y luego dirá todo lo que quiera a los medios de comunicación.

Como Garrik, tuvo que llorar a carcajadas. Ahora es como el payaso, que, en medio de su pobreza, hizo reír a la gente, y se llenó de tristeza. Otro caso más donde amor se escribe con llanto. Por cierto, aunque la frase sea un poco irónica e inapropiada: muchas felicidades.

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