Como pinta el último trimestre cuarta ola de covid19 y la economia de México.
9 de Octubre del 2021.
Por: José Antonio Servín.
En México las medidas preventivas se estan relajando y se anuncia el regreso masivo a clases, movilidad sin restricciones por lo que en el mes de Noviembre, una cuarta ola de Covid-19 pegara con mayor número de muertes que la tercera reportada en agosto, de acuerdo con las proyecciones del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington.
La estimación señala que las muertes diarias por Covid-19 comenzarían a crecer a finales de octubre y en noviembre presentaría un nuevo pico, incluso mayor al de la tercera ola y descendería hasta finales de diciembre, muchas personas con secuelas o en tratamiento moriran.
Desde el inicio de la pandemia por Covid-19, el virus ha cobrado un poco más de 4.5 millones de vidas a nivel mundial. Pero desde que comenzó la vacunación, el ánimo ha mejorado un poco y la pregunta se ha convertido en ¿cuándo terminará la pandemia? la respuesta de los especialistas aseguran que aún falta tiempo para que podamos dejar atrás al Covid-19. Por ahora, en Estados Unidos y Europa ya esperan la sexta y quinta ola de contagios respectivamente. En México se han reducido los contagios de la tercera ola, pero pronto llegará la cuarta ola de contagios.
En México y en Sínaloa regresamos a un semaforo verde pero es mas rojo, y pese a los llamados de la Organizacion Panamericana de la Salud al Gobierno de México, consideran que la cuarta ola de contagios de Covid-19 podría llegar en el mes de Noviembre, algo que se junta con el frío del invierno y podría aumentar los casos de contagios y hospitalizaciones.
Por esa razón han pedido a todos los mayores de edad que se vacunen contra la enfermedad y que respeten las medidas sanitarias para poder controlar los estragos de la cuarta ola de contagios. Además, piden que se autorice el uso para menores de edad y agregarárse al sector de la población en el Plan Nacional de Vacunación.
En el tema del punto de vista económico-financiero, el cierre de año para México se ve relativamente bien; lo anterior quiere decir que lo más probable es que sí alcancemos este año un crecimiento anual de alrededor de 6%, lo cual es producto de que la economía de nuestro principal socio y vecino, Estados Unidos, está teniendo un año de gran expansión.
Sin embargo existen otros temas que si bien en el corto plazo no lograrán deteriorar nuestra perspectiva de crecimiento, en el medio y largo plazo podrán causar problemas. Existen dos temas, entre muchos, que merecen nuestra atención: la inversión privada sigue estancada y la pública es pequeña y de bajo impacto, la inversión total del país respecto al PIB viene cayendo desde 2019. A finales de 2018 alcanzamos la cifra de 22%, en 2019 habíamos caído a 20.7%, en 2020 llegamos a 19% y en este año estamos en 18%. Es importante mencionar que para crecer en forma sostenida por arriba de 4% necesitamos que la inversión total represente cuando menos 25% del PIB.
El segundo tema importante es el control de la inflación, que el jueves salió este dato de septiembre en 0.62% la más alta en 13 años para dicho mes, y la inflación de los últimos 12 meses se fue hasta 6%. Es probable que en diciembre lleguemos a 6.35%, lo cual estará al doble de la meta del Banco de México, que es de 3%.
En relación a la inversión privada, la perspectiva no es halagüeña, ya que el gobierno no da muestra de querer conciliar con el sector privado, es más, es posible que las cosas empeoren en el corto plazo por la insistencia del gobierno de cambiar la Constitución y así reformar la industria eléctrica. Esta iniciativa, a decir de los especialistas, es algo incomprensible, significa un serio retroceso para nosotros; su origen es ideológico e impulsado por la corriente más extremista de izquierda y los inversionistas nacionales están en contra, igual que los extranjeros, y no se diga las firmas que hicieron fuertes inversiones basadas en la legislación vigente.
Darle retroactividad a leyes como esta es algo que no es propio de naciones serias porque lesiona intereses legítimos que confiaron en el país. Además, todo indica que es una ley que, de pasar como quiere el Ejecutivo, nos puede traer consecuencias económicas y reputacionales muy malas, amén de ser como dije al principio un retraso en la transformación del país. Apoyar la creación de energías sucias, caras y malignas para el medio ambiente, a estas alturas, es algo que no tiene lógica alguna; ojalá no se logre el cambio, por el bien de México.
En relación a la inflación, la expectativa es que mejore pero, por desgracia, eso no sucederá sino hasta bien entrado el siguiente año; es preciso mantenerse atentos, y para Banxico el reto es adelantarse a los cambios de la política monetaria que tendrán lugar en Estados Unidos con objeto de protegernos ante la inminente disminución de los estímulos monetarios y el alza de la tasa de interés en EU, misma que se espera para fines del año entrante.
Te deseo un feliz Sábado.










