EL VERDE OLIVO CON UNIFORME DE POLICÍA, SEPTIEMBRE 6


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La seguridad pública seguirá siendo una asignatura sin resolver por el gobierno estatal. los escándalos delincuenciales han sido el común en Sinaloa. Culiacanazos y las gavillas en los altos.

Miercoles 6 de septiembre de 2023.

La militarización policial ha desacreditado el proceso de profesionalización de las policías. El gobierno se disciplina y se inclina ante la autoridad castrense en espera para que le designe al titular de la seguridad pública estatal.

La orden fue para que no solo fuera el Titular de la Secretaría de Seguridad Pública también al segundo en el mando. Ambos militares allegados al caudillaje de la sedena. Es penoso aceptar que las facultades para nombrar a los subalternos el Gobernador sean desplazadas para dar cabida a colaboradores de papel porque el deber de aquellos será la de subordinarse al mando militar y no al civil que el detenta.

Permite que los militares sigan apoderados del complejo de las instalaciones de la policía estatal y les pide el favor porque no lo ordena, que no usen vehículos blindados y de pasamontañas para que los rostros policiales queden al descubierto ante la sociedad para no asustarla y para que los delincuentes sepan quien los detuvo o quien los está investigando.

Comparto la idea de no usar trapos que cubran la cara, porque el policía debe estar preparado para enfrentar a los delincuentes sin el uso de pasamontañas que cubran su rostro. Los detenidos deben saber a ciencia cierta quien los detuvo y en su caso quien los maltrató al ser detenidos. Es saludable desterrar los abusos en las detenciones y acabar con la recurrente violación de derechos humanos.

Ha quedado más que demostrado que los soldados policías no son los idóneos para desterrar la inseguridad y menos para investigar y capturar a los delincuentes. Ellos vienen a vacacionar, usar buenos carros, alimentarse en restaurantes y sacar el mejor provecho a los fondos revolventes. Se verá si los soldados dejan de usar el pasamontaña porque fueron ellos los que iniciaron con cubrirse la cara y la implantaron en las corporaciones de policía.

La milicia tiene un estilo muy particular para enamorar y convencer, los desfiles vistosos adornan su presencia ante los ojos de la sociedad, habrá que reconocer que es un atractivo verlos desfilar por las calles de la ciudad y del Estado, pero sus recorridos de película no resuelven la inseguridad que ha cobrado carta de naturalización en Sinaloa.

Llegan y desplazan a policías civiles de carrera que aspiran también ejercer el mando de la corporación a la que pertenecen, pero esos deseos quedan en suspenso mientras la inseguridad y la impunidad azotan la paz ciudadana.

Los policías seguirán mendingando el reconocimiento de sus derechos y a una prestación de servicios que dignifique el trabajo policial. No les pagan sus comisiones y tampoco sus viáticos para llevar a cabo su trabajo lejos de sus lugares de residencia y todavía los amenazan de quitarles el trabajo sino deponen actitudes beligerantes, mientras que al soldado lo bañan con el presupuesto de los sinaloenses.

El soldado le otorgan casa, un fondo revolvente decoroso para que resuelvan sus necesidades de alimentación y también para sus actividades recreativas. No producen, pero como se divierten sin escatimar los recursos del presupuesto estatal. Al policía lo ven chiquito, lo maltratan y le escatiman sus ingresos salariales y así quieren que la inseguridad se disminuya.

La protesta policial es un derecho legal y justo, porque tienen familia y la obligación de llevar a sus casas los mínimos de bienestar. Pero que importan esos gritos de necesidad, la Fiscal prefiere andar entretenida amenazando a las autoridades de la UAS y perdiendo el tiempo porque ninguna acusación procederá. Sus policías que esperen mejor oportunidad.

Causa irritación en el gobierno los muchos tropiezos que están sufriendo en su afán persecutorio contra la UAS y sus autoridades, porque saben que el final está muy cerca y todos los hechos y delitos prefabricados se revertirán. Jueces y fiscales unidos entre sí no han podido derribar el muro jurídico construido por la defensa de la UAS.

La autonomía de la Universidad Autónoma de Sinaloa seguirá resistiendo todos los embates que desde el gobierno la quieren destruir. La Ley de Educación Superior de Sinaloa tendrá que caer.

La UAS no se toca, la autonomía universitaria se respeta.

¿Usted qué opina.

 

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