LA TORTUGA Y LA LIEBRE.
Por: José Antonio Servín.
1 de Febrero del 2024.
Una tortuga y una liebre discutían quién era más rápida; para dirimirlo, acordaron una carrera. Trazaron una ruta e iniciaron la competencia.
La liebre arrancó a toda velocidad, y al ver que llevaba mucha ventaja, se sentó a descansar, pero pronto se durmió. La tortuga, con paso lento, la alcanzó y le ganó.
Moraleja: Un lento pero persistente puede ganar una carrera a un confiado.
La historia no termina ahí: La liebre, decepcionada, reconoció sus errores.
Se dio cuenta que había perdido por presumida y confiada. Y retó a la tortuga a una nueva carrera. Esta vez, la liebre corrió de principio a fin y su triunfo fue evidente.
Moraleja: Los rápidos y tenaces vencen a los lentos y persistentes.
La historia tampoco terminó ahí: Tras su derrota, la tortuga comprendió que, como estaba planteada la carrera, siempre perdería.
Así, desafió nuevamente a la liebre y propuso una nueva ruta. La liebre aceptó y corrió a toda velocidad, hasta encontrarse con un ancho río.
Mientras la liebre, que no sabía nadar, se preguntaba qué hacer, la tortuga nadó hasta la otra orilla, continuó a su paso y terminó ganando.
Moraleja: Quienes identifican sus ventajas competitivas y cambian el entorno para aprovecharlas, ganarán.
El tiempo pasó y tanto compartieron que terminaron haciéndose buenas amigas. Decidieron repetir la última carrera, pero ahora corriendo en equipo.
Así, la liebre cargó a la tortuga hasta llegar al río. Allí, la tortuga atravesó el río con la liebre sobre su caparazón, luego la liebre cargó de nuevo a la tortuga hasta la meta.
Como lograron un tiempo récord, sintieron una mayor satisfacción que la que habían experimentado en sus logros individuales.
Moraleja: Si somos capaces de trabajar con otras personas y potenciar recíprocamente las habilidades de cada uno, seremos más efectivos.
Y si dejamos de competir contra un rival y comenzamos a competir contra una situación, complementamos capacidades, compensamos defectos, potenciamos recursos y obtenemos mejores resultados.
En equipo y en sinergia busquemos no hacer cosas extraordinarias, sino las cosas ordinarias hacerlas extraordinariamente bien.
Te deseo un excelente día.




