25 AÑOS SIN DIANA

Por: Roberto Montoya Martínez
Jueves 1 de septiembre de 2022.
1997 era un año como cualquier otro. Bill Clinton tomaba protesta como presidente de E. U. A. Nace la primer oveja de probeta cuyo nombre era Dolly, y Luis Miguel lanza su disco llamado ROMANCES, la tercera de cuatro entregas donde el sol interpretó boleros. Sin embargo, el 31 de agosto fue una fecha fatal, pues dejó de existir una mujer toda bondad, que por fin se libró del ambiente vulgar y embustero de la monarquía británica. Empero no merecía terminar hecha ´pedazos, entre los fierros retorcidos de un coche.

Recordemos juntos con la fuerza del corazón, a la reina de corazones, propiamente dicho. Diana Spencer. La siempre recordada Lady D.
Diana, princesa de Gales (la honorable Diana Frances Spencer), también conocida como Lady Di, nació en Sandringham, el 1 de julio de 1961. fue una activista, filántropa y aristócrata británica, primera esposa de Carlos, príncipe de Gales, heredero de la Corona británica, con quien tuvo dos hijos, Guillermo y Enrique.
El activismo, carisma y sencillez, sumado al glamur de Diana la convirtieron en un icono internacional y le valieron una popularidad duradera, así como un escrutinio público sin precedentes, exacerbado por su tumultuosa vida privada.
Diana nació en la nobleza británica y creció en Sandringham, cerca de la finca de la familia real. Hija menor de John Spencer, VIII conde de Spencer, y de Frances Roche, se vio fuertemente afectada por su divorcio en 1967. No se distinguió académicamente, pero tenía talento en la música, la danza y los deportes. En 1975, después de que su padre heredara el título de conde Spencer, fue conocida como Lady Diana. En 1978, se mudó a Londres, donde vivió con compañeros de piso y aceptó varios trabajos mal pagados.

En 1981, se convirtió en una figura mediática, tras anunciarse su compromiso con el príncipe Carlos, el hijo mayor de la reina Isabel II, tras un breve noviazgo. Su boda tuvo lugar el 29 de julio de 1981, en la catedral de San Pablo de Londres, y fue vista por más de 750 millones de personas en el mundo, gracias a los medios de comunicación.
Del matrimonio nacieron Guillermo y Enrique de Sussex, quienes eran el segundo y el tercero en la línea de sucesión al trono, en su momento. Como princesa de Gales, desarrolló sus obligaciones reales y representó a la reina en viajes en el extranjero.
Fue celebrada por su labor humanitaria y por su apoyo a la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona.

El matrimonio de Diana con Carlos, sin embargo, sufrió debido a su incompatibilidad y aventuras extramaritales. Se separaron en 1992, poco después de que la ruptura de su relación se hiciera pública. Los detalles de sus dificultades matrimoniales se dieron a conocer cada vez más y el matrimonio terminó en divorcio en 1996.
Como princesa de Gales, Diana asumió deberes reales en nombre de la soberana y la representó en funciones en todos los reinos de la Mancomunidad. Fue celebrada en los medios de comunicación por su enfoque poco convencional del trabajo de caridad.
Inicialmente, su patrocinio se centró en los niños y los jóvenes, pero luego fue reconocida por su participación a favor de los cuidados y la integración social de los pacientes con sida y su campaña para la eliminación de las minas terrestres.
También creó conciencia y abogó por formas de ayudar a las personas afectadas por el cáncer y las enfermedades mentales. Como princesa, Diana se destacó inicialmente por su timidez, pero su carisma y amabilidad la hicieron merecedora del cariño de la gente y ayudaron a su reputación a sobrevivir al enconado colapso de su matrimonio. Considerada muy fotogénica, fue líder de la moda en las décadas de 1980 y 1990.

El 31 de agosto de 1997, Diana murió en un accidente automovilístico en el túnel del Pont de l’Alma, en la margen norte del río Sena, en París, Francia; mientras el conductor huía de los paparazzi. El accidente también resultó en la muerte de su pareja Dodi Al-Fayed y del conductor, Henri Paul, quien era el gerente de seguridad en funciones del Hôtel Ritz Paris.
El guardaespaldas de Diana, Trevor Rees-Jones, sobrevivió al accidente. El funeral televisado, el 6 de septiembre, fue visto por una audiencia de televisión británica que alcanzó un máximo de 32,10 millones, que fue una de las cifras de audiencia más altas del Reino Unido. Millones más vieron el evento en todo el mundo.
Ya pasaron 25 años sin Diana, y el mundo la sigue extrañando. Ella creyó que al formar parte de la realeza iba a ser tan bello, quien le iba a decir que todo eso se habría de volcar en sufrimiento.
Con todo y eso, logró hacer cosas en pro de la humanidad, cosa que siempre se agradecerá. Es una lástima que la realeza no le diera el trato que ella se merecía. Sintió alivio al alejarse de toda esa gente hipócrita, ruin y vanidosa que integra la nobleza inglesa, que de noble no tiene nada. Como decía Elton John: Eras una vela en el viento. Ahora, como hace 25 años, gozas de la paz perpetua. Que Dios te guarde una eternidad. Reina.





