
LA PURA SABROSURA

Por: Roberto Montoya Martínez
Domingo 19 de marzo de 2023.
La música tropical se cubrió con el negro crespón del luto. Se fue un músico extraordinario, que nos puso a bailar con sus canciones.
No hubo fiesta que no tocara sus cumbias. La radio no dejaba de tocar sus rolas. Todo el mundo bailaba al son de JUANA LA CUBANA, la cual está de duelo por la partida de su creador.
Los bailes ya no serán lo mismo sin este importante cantautor. Recordemos juntos con la fuerza del corazón, lo que fue la obra de Fito Olivares.
Rodolfo Olivares, mejor conocido como Fito Olivares, nació el 19 de abril de 1947 en Tamaulipas, México. El primer instrumento que aprendió a tocar fue una armónica que le compró su padre, quien también era saxofonista.
A los 12 años aprendió a tocar el saxofón y siendo aún adolescente, se involucró de lleno en la música. Para 1962, lo invitaron a formar para del Dueto Estrella, donde aprendió a tocar el acordeón.
La primera canción que compuso fue Ya no eres mía. En 1980 crea Fito Olivares y su Grupo, con quienes compuso Juana La Cubana, tema que lo llevó a presentarse en programas como Siempre en Domingo.
Tras el éxito obtenido, con el pasar de los años Fito Olivares creó su propio estudio de grabación, Japonica Studio, así como su editora, Sabrosura Music, con la que registró sus canciones.
Fito Olivares murió a los 75 años de edad, a causa del cáncer de células plasmáticas que le fue detectado desde hace ocho meses; sin embargo, cuando le fue detectado ya se encontraba muy avanzado, por lo que los médicos únicamente le indicaron el tiempo de vida restante.
“Él nunca supo, ni yo ni nadie nos imaginábamos que podía tener cáncer, fue diagnosticado hace unos ocho meses, pero tampoco nos imaginamos qué tan grave iba a ser.
Los doctores le dieron un tiempo, a él le dijeron que tantos meses, entonces, gracias a Dios duró un poquito más de lo que los doctores nos dijeron, pero sí estaba ya muy avanzado su cáncer”, mencionó la esposa del músico.
Se ha ido el amo y señor de la pura sabrosura. Fito Olivares se fue a amenizar un baile al cielo. Dejando un legado de buenas rolas, que seguiremos bailando y cantando con la misma emoción de cuando las escuchamos por primera vez.
Su saxofón dejará de sonar, pero sus grabaciones seguirán escuchándose en cada pachanga. Adiós vaquero. Y gracias por la música. Buen viaje.
POR TODO LO QUE NOS DISTE Y LO QUE EN VIDA FUISTE
MUCHAS GRACIAS RODOLFO “FITO” OLIVARES DONDE QUIERA QUE ESTÉS
(1947-2023) Q. E. P. D.




