CUALQUIER SEMEJANZA CON LA REALIDAD, ES ADREDE.
Por: Roberto Montoya Martínez
No cabe duda que la venganza es un plato que se sirve frío. Y sin proponérselo, una cantante argentina le va a ajustar las cuentas a un mal hombre, tan ruin es su alma que no tiene nombre.
A ese malvado, a ese mal hombre, le dedica su más reciente canción, donde con palabras sutiles le recrimina su suprema ingratitud y su traición. Sin decir quien es, ya tenemos referencia de la persona a quien le dedican la rola. Si al aludido le llega el saco, que se lo ponga. Pongan ojo al parche.
LA CUEVA es el más reciente lanzamiento musical de Cazzu, donde queriendo y no, hace referencia al señor Cristian Nodal, que con ella si se portó mal.
Te encontré en la cueva, Totalmente roto, Totalmente oscuro, Totalmente loco. Lamí tus heridas. Y encendí tu sol. Te mostré la vida y, Solamente pensaste en vos. ¿Así o más claro? Derecha la flecha al pecho.
A diferencia de Shakira, la argentina la hizo con clase y elegancia, a manera de poesía. El que sabe leer entre líneas, entenderá que esta pieza es el grito sofocado de una mujer, que hizo catarsis a través de la música, sin necesidad de valerse del insulto y la majadería.
Le faltaba ese clavo a la cruz del señor de Aguilar para morir crucificado. Ahora la tiradera viene de las redes sociales, donde incesantemente le recriminan por comportarse como un canalla con la niña trampa, que tuvo que valerse del arte, no para cobrar venganza, sino para hacer justicia.
De esta forma piensa cerra ese capítulo en su vida. Más para su desgracia, él es el padre de su hija Inti, y aunque quiera, no podrá impedir que la vea, aunque sea de vez en cuando. Esas son las consecuencias de cambiar un buen asado argentino por un esquite de casi $300. A soportar amiguito. Tú lo quisiste, tú te lo ten.
Cualquier semejanza con la realidad, es adrede. Cazzu está facturando de lo lindo, al grado de no pedirle frías al padre de la criatura, que ya tiene pensado retirarle la pensión por violar el acuerdo de confidencialidad.
El señor nodal parece que se le ha olvidado que la dignidad con nada se compra, ni tampoco se negocia la integridad moral de una persona. Mientras que la reina del trap se hincha de billetes y se coinvierte en la voz de las mujeres que no tienen voz, el esposo de Angela Aguilar, es ahora una simple comparsa dentro del show de su familia política. Todo por cambiar el camino Real por las veredas.




