LO DIJO MONTOYA: EL GALÁN TRÁGICO


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EL GALÁN TRÁGICO

Por: Roberto Montoya Martínez

JUNIO 9 DE 2024

El cine mexicano ha sufrido bajas sensibles, particularmente de la llamada época de oro. Ignacio López Tarso, Queta Lavat, Gloria Mange, y recientemente Armando Silvestre han dejado este plano de un tiempo a la fecha, llenando de dolor y tristeza al ambiente.

Eso me hizo recordar que hace pocos días se conmemoró el aniversario luctuoso número 64 de un artista que iba en ascenso, hasta que una bala fatal acabó con su existencia.

El defender el honor de una dama le costó la vida. México había perdido a un actor con gran potencial. Recordemos juntos con la fuerza del corazón, lo que fue la trayectoria de Ramón Gay.

Ramón Moreno Gay Nació en Ciudad de México, el 17 de noviembre de 1917. Hijo de inmigrantes españoles antes de decidirse por la actuación fue ferrocarrilero, en 1943 realizó sus estudios de arte dramático con el director teatral japonés Seki Sano.

Debutó en teatro con la puesta en escena de Petición de mano de Antón Chéjov. Su incursión al cine fue primero como extra, y posteriormente en pequeños papeles apoyado por sus amigos Isabela Corona, Ernesto Alonso y principalmente Arturo de Córdova.

Su consolidación como actor fue en los años 50, logrando títulos importantes que abarcaron todos los géneros: comedia, melodrama, aventuras, acción, historia y suspenso. Su carrera lo llevó a filmar en Cuba, Venezuela, Colombia y Argentina.

En 1957, estelarizó la trilogía de películas La momia azteca, La maldición de la momia azteca y La momia azteca contra el robot humano, mismas que se han vuelto objeto de culto para públicos especializados, principalmente en Europa.

En 1964 se tomaron escenas de las mismas para crear las cintas estadounidenses Attack of the Mayan Mummy y Face of the Screaming Werewolf.

Ramón Gay murió asesinado el 28 de mayo de 1960 por el ingeniero petrolero José Luis Paganoni, exesposo de la actriz Evangelina Elizondo —con quien Ramón Gay compartía créditos en la obra de teatro Treinta segundos de amor. Cuando ambos conversaban dentro del automóvil del actor, fuera del domicilio de la actriz, recibió varios tiros.

Gravemente herido, fue trasladado por la ambulancia de la Cruz Roja al Hospital «Dr. Rubén Leñero», en donde fallecería después de su ingreso. Al parecer, la causa del asesinato fueron los celos infundados de José Luis Paganoni. La muerte de Ramón Gay produjo una gran conmoción, toda vez que era uno de los galanes más cotizados y populares del momento. Centenares de personas acompañaron el cortejo hasta el Panteón Jardín en la Ciudad de México.

Tres días después de su muerte, debía iniciar el rodaje de Mujeres engañadas, con Rosita Arenas. La condena de su asesino, José Luis Paganoni, fue breve, abandonó la cárcel y nadie supo más de él.

Esta fue la historia de Ramón Gay. El galán Trágico. Que ofrendó su vida por defender a su compañera de trabajo. Fue despedido con toda honra, muchos lamentaron su partida.

Fue un actor con oficio, que lo mismo hizo comedia, lo mismo hizo drama. Su versatilidad estuvo a toda prueba. Hoy, a 64 años de distancia, evocamos su recuerdo. Sus películas son el mejor testimonio de su talento. A tu recuerdo Ramón. Y gracias por tu arte.


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