NO SOY UN ROBOT.
Por: Roberto Montoya Martínez
Mientras Televisa hace hasta lo indecible por tal de adaptarse a la austeridad republicana, TV Azteca no sufre ni se acongoja, pues saben administrar bien sus recursos.
Producto de ello compraron una lata coreana que será del gusto de la plebada que ama ver este tipo de contenido. ¿Qué pasaría si alguien contrae una seria enfermedad que le impide socializar, y que, por tal de estar con el amor soñado, finge ser una máquina? De eso trata NO SOY UN ROBOT.
No soy un robot ,es una serie de televisión surcoreana emitida por MBC desde el 6 de diciembre de 2017 hasta el 25 de enero de 2018, protagonizada por Yoo Seung-ho, Chae Soo-bin y Um Ki-joon.
La serie fue una falla comercial que solo promedió 3,22 % de audiencia compartida y recibió las calificaciones de audiencia más bajas en su franja horaria a lo largo de su ejecución, pero fue un éxito en internet destacándose como uno de los dramas más vistos.
Kim Min-kyu (Yoo Seung-ho) vive una vida aislada debido a una alergia severa a otras personas. Él desarrolla erupciones extremas que se extienden rápidamente por todo su cuerpo una vez que hace cualquier tipo de contacto con la piel. Jo Ji-ah (Chae Soo-bin) es una mujer que está tratando de triunfar creando sus propios negocios.
Sin embargo, después de un encuentro con Min-kyu, termina fingiendo ser un robot en lugar del supuesto robot Ag 3. El robot Ag 3 fue desarrollado por el exnovio de Ji-ah, el profesor Hong Baek-kyun (Um Ki-joon) y su equipo.
El robot fue diseñado para ser probado por el genio Min-kyu, sin embargo, un accidente causó un mal funcionamiento de la batería del robot. Cuando Baek-kyun modeló al robot después de Ji-ah, el equipo termina recluyéndola para tomar el lugar de Ag 3.
NO SOY UN ROBOT es la nueva apuesta de la televisora del Ajusco para granjearse a la chavalada. Disfruten de esta serie de lunes a jueves a las 6 p.m. por Azteca 7.
A través de la experiencia del protagonista, aprenderán que no hace falta mentir para conquistar el amor de una mujer. Es lo bonito de los k-dramas, que abordan sus temáticas con toque humano. Yo no estoy imponiendo mi opinión, solamente hago la sugerencia. Después de todo, ustedes tienen la última palabra.





