UNA MIRADA DE AMOR

Por: Roberto Montoya Martínez
22 de diciembre de 2025.
Esta vez haremos de lado la nota frívola para platicar de un hombre que supo sobreponerse ante las adversidades, y que la palabra NO está descartada de su vocabulario.

Pese a su condición especial, escribió dos libros donde compartió lo bendecido que está al ser una persona especial. Ahora completó la tercia, donde vuelve a compartir su experiencia de vida. Es Carlos Gastélum, que quiere ser observado con UNA MIRADA DE AMOR.
En este nuevo libro, Carlitos, como lo conocemos todos, vuelve a relatar su vida con lujo de detalle. Desde su nacimiento hasta el sol de hoy. Egresado de la carrera de ciencias de la comunicación por la Universidad Valle del Bravo.
Él se ha enfrentado a muchos retos y adversidades- La vida ha sido generosa con Carlos. Lo mismo le ha dado, lo mismo le ha quitado. Por un lado, pudo realizar el sueño de su vida, casarse y ser feliz. Su esposa se ha convertido en la compañera de sus sueños.
Ha estado con él en todo momento. Demostrando que vivir feliz no es un privilegio exclusivo de las personas “normales”. Por otro lado, vino el reverso de medalla.

Su padre, que ha sido su mejor amigo, se fue a hacer un largo viaje, del cual no regresará. Le echa mucho de menos. Al recordarlo no puede evitar ponerse triste, y vuelve a darnos otra lección de vida: se diga lo que se diga, los hombres lloramos también, pero lágrimas de hombre, porque también tenemos alma y corazón., derrumbando el mito del hombre macho. Una lectura reconfortante para limpiar el alma.
Hay que ver a Carlos con UNA MIRADA DE AMOR. Un parto sentimental que habla de la lucha de un hombre, que ha peleado por la vida, por tal de hacer valer el más sagrado de los derechos del ser humano: el derecho a ser feliz.
El libro de Carlitos ha impactado tanto, que el STASAC, a través de su secretario general Julio Duarte, adquirió 500 ejemplares, en señal de que este mensaje de esperanza y de fe llegará a todos los agremiados y sus familias. Carlitos, eres una inspiración para todos nosotros.
Un ejemplo vivo de que lo normal, es un trato normal. En palabras del siempre recordado Héctor Cuén: Claro que se puede.





