John Candy: Me agrado. El Tío amable que toda una generación todavía queremos.

Por Marco Ramírez.
5 de diciembre de 2025.
Hay artistas cuya sola presencia en pantalla es suficiente para recuperar algo de fe en la humanidad. John Candy fue uno de ellos. El documental John Candy: Me agradó, disponible en Prime Video y dirigido por Colin Hanks (hijo de Tom Hanks), reconstruye la vida y trayectoria de este icónico actor canadiense desde sus días en el legendario programa cómico Second City Television hasta su consagración en éxitos cinematográficos como Splash, El tío Buck, S.O.S. Hay un loco en el espacio, Mi pobre angelito o Mejor solo que mal acompañado.

El documental recurre a un conjunto valioso de imágenes de archivo y entrevistas con figuras que conocieron de cerca a Candy y entendieron su impacto. Celebridades como Steve Martin, Chevy Chase, Dan Aykroyd, Catherine O’Hara, Eugene Levy, Tom Hanks y, por supuesto, sus hijos Chris y Jennifer Candy; parecen confirmar la misma impresión, Candy no sabía proyectar otra cosa que no fuera ternura.
Desde el inicio, este largometraje sostiene una idea que se vuelve eje narrativo; John Candy fue “el hombre más amable de Hollywood”. Un gigante físico y emocional que irradiaba bondad en una industria acostumbrada a la rivalidad, la exigencia despiadada y el cinismo.
Así vemos recuerdos, risas y escenas memorables, pero también se intuye algo más profundo detrás del comediante; una mezcla de fragilidad, autoexigencia y una necesidad constante de cuidar a los demás antes que a sí mismo.

John Candy: Me agradó evita sumergirse de lleno en los claroscuros del actor, aunque los roza. Su vida estuvo marcada por la temprana muerte de su padre por una enfermedad cardiaca, un episodio que, contaba Candy, le sembró una fecha límite simbólica para su propio destino.
Su cuerpo, su salud, sus hábitos y ese miedo constante parecían correr a contrarreloj y aun así, nunca dejó de trabajar.
El documental también revela facetas menos conocidas. La del empresario que se convirtió en copropietario de los Toronto Argonauts de la Liga Canadiense de Futbol, junto al legendario jugador de hockey Wayne Gretzky y al millonario Bruce McNall. Incluso hubo conversaciones para llevar al mítico Joe Montana —ya en sus últimos años con los 49ers— a jugar en Canadá.

Cabe mencionar que México fue el escenario de sus últimos días, mientras hacía lo que amaba: filmar. Y que, tiempo después de su muerte, se dio a conocer que había donado una cantidad considerable de dinero a un orfanato en Durango. Nuestro país fue el último testigo de su bondad silenciosa.
En el fondo, este documental funciona como un álbum de fotografías para todos los que crecimos en los ochenta y noventa. Recorremos momentos, personajes y escenas como si visitáramos las memorias de nuestro tío favorito. Ese tío bonachón, dócil, generoso, que siempre tenía un comentario oportuno y una sonrisa lista.
Si John Candy el mismo se agradó, nosotros seguimos haciéndolo.
John Candy: me agrado. Agréguelo a la lista. Disponible en Prime Video.






