EL RETO. FORMAR UNA POLICÍA CIVIL CONFIABLE Y PROFESIONAL


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El fundamento constitucional y legal lo han deformado desde el constituyente permanente porque la Guardia Nacional no es ni será una policía civil.

Marzo 4 de 2025.

Reformaron el artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a placer, para crear una policía militar con formación policial. Un engaño vergonzoso de los legisladores morenos en aras de perpetuarse en el poder.

Una reforma constitucional que formó parte de ese infame paquete de veinte iniciativas enviado por el promotor del crecimiento de los cárteles de las drogas, el expresidente López Obrador, para modificar el artículo 21 constitucional, para dejarlo peor que un saco remendado, cuando dice: “La Federación contará con la Guardia Nacional, fuerza de seguridad pública, profesional, de carácter permanente e integrada por personal militar con formación policial, dependiente de la secretaría del ramo de defensa nacional, para ejecutar la Estrategia Nacional de Seguridad Pública en el ámbito de su competencia…”

Con ese parche, lo que hicieron los legisladores fue crear una organización castrense con el nombre de Guardia Nacional, una extensión de la fuerza armada militar, dependiente de la SEDENA. Faltan a la verdad cuando afirman que esa creación tiene las características de una institución policial civil.

La misión de la Guardia Nacional es la que tiene la fuerza armada militar. Atacar toda manifestación que ponga en riesgo la soberanía nacional y las instituciones mexicanas. Una Guardia Nacional que velará en todo momento, por prevenir asuntos de seguridad nacional. Solo que no supieron cómo proceder ante la invasión de nuestra soberanía cuando aeronaves y drones norteamericanos cruzaron el espacio aéreo nacional realizando labores de espionaje en sus propias narices sin que repelieran esa agresión.

También mintieron los legisladores, cuando en la letra de la constitución le agregaron que la Guardia Nacional tendría a su cargo “…ejecutar la Estrategia Nacional de Seguridad Pública en el ámbito de su competencia”. Mientras que por otro lado en el mismo artículo 21, se escribe lo siguiente: “La secretaría del ramo de seguridad pública formulará, coordinará y dirigirá la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, así como los programas, las políticas y acciones respectivos”. Lo cual contradice lo mencionado en el párrafo anterior respecto de los fines de la Guardia nacional.

Pónganse las pilas señores legisladores. Preocúpense por una estrategia nacional en materia de instituciones policiales que responda a los derechos ciudadanos. Dejen en paz a la milicia, la están echando a perder, le están dando demasiadas responsabilidades en asuntos propios de la autoridad civil.

Regresen a los militares a sus cuarteles, que no será fácil, que se capaciten en lo suyo y que dejen de hacer labores para las que no están formados. Ya no permitan que sigan ridiculizándolos vistiéndolos de policías y hacer como que persiguen a ladrones y delincuentes.

Suenan tambores beligerantes. Los gobiernos de México y Estados Unidos polarizan posturas políticas y se pierden en las diferencias. El desafío es preocupante. Las tasas arancelarias de los productos mexicanos pueden sufrir a partir de hoy, consecuencias nada gratificantes para la economía y las condiciones de bienestar de los mexicanos.

No es fácil enfrentar un poder bélico con capacidades para sacudir nuestras fibras económicas y ocasionar desastres en las empresas y en los consumidores. Se avecinan tiempos difíciles y nuestras fuerzas armadas andan perdidas, causando lástima y diezmadas persiguiendo ratones de coladera mientras el País puede sufrir un atentado fatal.

Son tiempos difíciles y el gobierno debe reaccionar. Canadá fue claro y categórico y se alistan a enfrentar ese desafío norteamericano, pero en este lado el gobierno dice que para enfrentar las crisis que está por venir hay planes de la A a la D y que Dios nos proteja.

Por una policía civil con capacidad concurrente en el combate a la inseguridad, con un sistema de inteligencia que responda a los avances de la tecnología y con una capacitación integral para restituir a la sociedad al policía profesional que demanda y que sea un artífice de los cambios para recuperar la paz y la tranquilidad perdidas.

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