La inseguridad crece desenfrenada y las sociedades de padres de familia no se ven. En cada escuela del sistema educativo estatal hay una y no se ve que trabajen.
Junio 20 de 2025
Todos hemos visto como la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación, se manifiesta continuamente y no se ve que las sociedades de padres les reprochen a los maestros afiliados a ese gremio que trabajen en pro de la educación de sus hijos y dejen de promover manifestaciones políticas en demanda de prestaciones porque no es así como deben ser reclamadas.
Los niños y adolescentes de los diferentes centros escolares no son la prioridad de esos maestros que están muy lejos de ser contribuyentes en la formación integral de los educandos mientras que la violencia nos traga irremediablemente.
El Sindicato de los maestros o sea el SNTE, tampoco hace nada por manifestarse en contra de quienes se han encargado de distraer la atención educativa en aras de obtener canonjías laborales o económicas cuando la urgencia es tener al maestro en el aula instruyendo al niño y al adolescente de cómo ser mejores ciudadanos en el conjunto social del que forman parte. Una forma efectiva de enfrentar con mayor eficacia la inseguridad.
Los maestros se ocupan mucho en actividades que hacen que el educando se quede en sus casas y que los padres que trabajan enfrenten una dificultad real porque no tienen quien cuide a sus hijos o tampoco donde dejarlos protegidos en tanto los padres laboran ¿Interesará ese asunto a los maestros y a los responsables de las instituciones educativas? Parece que no.
Los padres de familia deben hacer alianza con los maestros, porque es inadmisible que sean solo ellos o sea los padres quienes carguen con el mayor esfuerzo para que las instituciones educativas cumplan con su misión esencial de educar.
Las particularidades que se observen en los alumnos en el aula, sobre todo el comportamiento poco amistoso e irrespetuoso y el uso indebido del lenguaje, debe ser un asunto que se trate de manera conjunta para fijar criterios que permitan resolver toda manifestación de antisocialidad en esos niveles escolares.
Los padres de familia a través de las asociaciones constituidas deben exigir que los maestros cumplan cabalmente con sus deberes de educar desde el aula y que todo acto de protesta no se realice abandonando el aula y a los niños, porque lejos de orientar y educar al niño, lo desorientan y lo inducen a la violencia colectiva.
Las autoridades educativas tienen los mecanismos legales para disciplinar todo incumplimiento laboral. Marchas, plantones y expresiones de violencia no es la forma de educar. Es incitar a la violencia y al desorden.
El niño espera en el aula y el padre de familia lo lleva a la escuela para que se prepare y sea instruido para ser una persona de bien. Todo desdén a la misión de educar nos aparta peligrosamente del compromiso de sanear un tejido social que cada vez se deteriora más.
Lo hemos sostenido, no es con la represión policial toda manifestación de violencia, tampoco es reformando leyes penales para crear nuevos delitos o fijar modalidades para que los mismos sean investigados por el ministerio público. El mayor compromiso es que todos los sectores nos organicemos y hagamos frente a ese mal que puede sepultarnos en cualquier momento. Los padres de familia y los maestros tienen la voz
¿Usted qué opina?





