La sociedad reclama resultados sin demora a las condiciones de inseguridad que padecen las familias sinaloenses.
25 de septiembre de 2025.
Numerosos homicidios, desaparecidos y robos de vehículos que ha ocasionado esta guerra narca. Las fuerzas de seguridad parece que se han topado con serias dificultades para poder desarticular los grupos de bandoleros que tienen en jaque a las autoridades que intervienen en el dispositivo de seguridad implementado para desterrar la violencia generalizada.

La presencia militar y de la policía federal que patrullan Culiacán y otras ciudades del estado, han carecido de contundencia en sus acciones ya que los hechos violentos se siguen ocasionando sin que los puedan parar.
Se afectan personas privándolas de la vida. Algunas de ellas víctimas inocentes ya que ni siquiera llegan a conocer el motivo de su perjuicio. Dejan familia sin apoyo y provoca dispersión familiar con daños colaterales.
La interrogante aparece en muchos ciudadanos ¿Para que tantos desfiles de militares y de policías si la inseguridad sigue provocando afectaciones sociales y empresariales? Deberían convocar a la representación de instituciones educativas, religiosas, sociales y empresariales para proponer colectivamente soluciones a la violencia generalizada en el estado.
Todos los actores políticos deben sumarse a buscar remedios contra la inseguridad en lugar de andarse exhibiendo tempranamente en sus aspiraciones de relevo gubernamental en la elección del 2027.

La sociedad no quiere ver a los políticos madrugadores ambicionado gobernar cuando la población desea desterrar ese pernicioso fenómeno que la tiene postrada desde hace más de un año. Demasiadas cruces y bastantes familias enlutadas que los políticos deben respetar.
Las fuerzas del orden deben ser más efectivas. Los mandos de las policías en Sinaloa son figuras decorativas en las oficinas que ocupan. La sociedad ni los conoce y menos escuchan que es lo que están haciendo en la persecución de los delincuentes, si es que lo están haciendo. El presupuesto estatal no debería desgastarse pagando a titulares de corporaciones de policía inútiles y desafiando la flojera.
La Fiscalía Estatal ya debería haberse movilizado para perseguir y detener a los causantes de la agresión de la familia del Gobernador del Estado. Todas las víctimas de esta guerra narca merecen la misma atención de que sus agresores también sean puestos tras las rejas y no seguir causando más daños andando sueltos y sin ser molestados.

Ojalá también los señores del secretariado ejecutivo del consejo estatal de seguridad pública y de la coordinación general del mismo, reacciones y se pronuncien de lo errática que ha sido la estrategia en el combate a la inseguridad que se tiene implementada por las autoridades que intervienen y que les digan cómo mejorarla o corregirla.
Difícilmente escucharemos algún pronunciamiento de esas autoridades. Por lo que seguiremos orando para que la inseguridad se vaya y los maleantes se destierren ¿Será posible?
¿Usted qué opina?






