La violencia desatada por grupos delincuenciales no podrá someter a las autoridades y que la sociedad se arrodille.
10 de noviembre de 2025.
El temor social es mucho pero hay confianza en la fuerza policial para vencer al sublevado.
La sociedad no puede permanecer aislada. La dinámica empresarial y todas las actividades productivas, sociales, deportivas y educativas, deben recobrar su normalidad en rechazo a esa amenaza maligna soportada por muchos meses.

La fuerza policial no ha dejado de patrullar y realizar operativos dirigidos a detener la acción delincuencial. La sociedad debe hacer también lo suyo.
Los delincuentes, tienen muy bien definidos los blancos. Enfrentamientos y levantones, son planeados con motivo de las venganzas arraigadas.
Culiacán, poco a poco se reactiva. Se escuchan convivencias por la noche y jóvenes compartiendo con sus amigos.
Los empresarios, deben decidirse a alegrar sectores citadinos y motivar la presencia de familias para revertir los temores que ocasiona la violencia.
Los contingentes policiales permiten que las actividades diurnas y nocturnas se puedan normalizar. Es cuestión de iniciar para sembrar confianza y motivar la presencia ciudadana.

Sinaloa, es luz y no sombra. Sus habitantes luchan por producir y hacer lo mejor de sí. Que tienen miedo a la violencia, es una consecuencia natural de quien no quiere verse afectado por las balas asesinas.
El gobierno avanza y juntos también, como sociedad, debemos avanzar. La delincuencia no se distrae por cuestiones políticas, la sociedad debe hacer lo mismo, enfocar todo su esfuerzo por erradicar ese mal y dejar los discursos políticos para mejor ocasión. La seguridad de todos es la premisa del gobierno y también debe ser la de los políticos.
Las tribunas parlamentarias en el Congreso y los Cabildos, y las directivas partidistas, deben preocuparse por la protección social y no desgreñarse por ganar simpatizantes para la elección del 27.
Viene el informe de gobierno y esperemos escuchar los mejores resultados. El Gobernador, trabaja en mejorar la obra pública urbana, que mucho requiere Culiacán y Sinaloa. Seguro que escucharemos buenas cuentas que es la aspiración de los sinaloenses.

La inseguridad no es responsabilidad de un gobierno es una exigencia nacional y la estrategia implementada seguro que traerá la tranquilidad social que demandan los mexicanos y el pueblo de Sinaloa.
Sinaloa, sigue sembrando y cosechando progreso aún con las condiciones difíciles que enfrenta. Habrá baches en el camino, pero por difíciles que sean, no mermarán la capacidad del gobierno para recuperar la tranquilidad de todos y que la dinámica productiva sea una realidad.
Confianza ciudadana es la premisa para para que la vela mueva el barco. Es cuestión de decidirlo.
Usted que opina?






