El tiempo corre y la urgencia de planear una adecuada y funcional estructura policial. Es un imperativo.
23 de enero de 2026
La separación de las funciones policiales y las de las fuerzas armadas, deben quedar intocadas a excepción de cuando tengan que intervenir para salvaguardar la paz interior de la Nación, en apoyo a las autoridades civiles de seguridad.

Las instituciones civiles de seguridad pública y de investigación criminal, deberían quedar enmarcadas en una prioridad nacional. Diagnósticos sobre el tema los hay, la situación que guardan las policías deja muchas dudas y desconfianza en la población civil, por lo que debe priorizarse rediseñar la seguridad pública y sus instituciones encargadas de preservarla.
Se ha dicho en este espacio de opinión, que la formación policial debe ser un requisito para ser policía en sus diferentes perfiles profesionales. La improvisación es un elemento que debe quedar definitivamente desterrado de las policías.
La capacitación y actualización continua de destrezas y conocimientos debe ser un ingrediente obligado para tener un cuerpo de policía debidamente entrenado y disciplinado. Instituir la carrera policial es una exigencia y una obligación de la autoridad civil para profesionalizar a las policías. El sentido de pertenencia a la institución de la que formen parte y el uniforme que porten debe ser un orgullo y un honor servir a la población como garantes de su seguridad.
Las policías preventivas o de seguridad pública, dejan de ser eficientes en su función y generan desconfianza en la población, porque su comportamiento se aparta de lo que la sociedad quiere de los integrantes de los cuerpos de policía. Uniforme presentable, uso de un lenguaje que cause empatía en el ciudadano, conocedor de las normas básicas del bando de policía y gobierno y de otras disposiciones legales que normen su actuación para que el respeto a los derechos ciudadanos sea una realidad.

La continua labor de patrullajes y las jornadas extenuantes de los miembros de las fuerzas armadas, los hacen dormir en lugares abiertos como en instalaciones deportivas habilitadas como campamentos y en otros espacios facilitados por las autoridades estatales o municipales, para que puedan descansar y consumir sus alimentos. Son condiciones muy duras pero la protección ciudadana es su prioridad, el cansancio y los dolores de estómago por no alimentarse adecuadamente, para ellos no es de vital importancia.
En el diagnóstico relacionado con la situación que guardan las policías en el país, no es nada favorable a dichas instituciones. La corrupción, y la inadecuada formación y capacitación, no les permite arraigar conceptos que los honren en la opinión social.
Por ese motivo, la revisión de los artículos 115, 116 y 21 de la Constitución Federal, es una urgencia en la labor legislativa del Congreso Federal y del Poder Constituyente Permanente. La relatoría diagnóstica, señala que habría que realizar una reingeniería que haga posible darles una transformación a las instituciones de seguridad pública y de procuración de justicia en cuanto a las policías investigadoras, para revertir ese concepto social denostativo que no puede desconocerse.
Crear treinta y dos grandes agrupamientos policiales conforme al número de entidades estatales, implica suprimir de las atribuciones del municipio el servicio se seguridad pública y tránsito, para concentrar esas funciones en las autoridades estatales.

La rentabilidad social en la función policial permitiría un mejor control de las policías y la posibilidad de aterrizar en el haber policial mejores salarios y prestaciones que dignifiquen esa sensible y relevante actividad pública.
Las fuerzas armadas deben regresar a los cuarteles, las condiciones de peligro a la soberanía nacional y sus instituciones, les impone estar alertas para repeler cualquier amenaza externa que la ponga en riesgo.
Instituir una nueva estructura policial con una bien arraigada filosofía de protección ciudadana y de combate a la impunidad, haría posible dejar en el olvido ese pasado negro, e ir al encuentro de mejores perspectivas policiales. Construyamos urgentemente, esa otra concepción social del policía mexicano.
¿Usted qué opina?






