La ciudadanía escuinapense le dio el voto de confianza al Dr. Víctor Díaz Simental y oh! decepción, les ha fallado.
10 de abril de 2026.
Una persona que buscó en diversos procesos electorales la silla titular de la Presidencia Municipal Escuinapense, logró alcanzarla pero una vez en ella ha demostrado un desconocimiento total de lo que significa gobernar.

La persona puede ser visionaria en su profesión pero ignorante en otra para la que no se formó ni tiene la visión que se le exige a un político. Malicia y habilidad para administrar los recursos financieros y humanos del municipio que se gobierna.
Al Dr. Díaz Simental, le ha faltado ese conocimiento requerido para ejercer un puesto de naturaleza política. Demasiados movimientos en su administración que la hace inestable para dar certeza al plan de trabajo que se haya impuesto para los escuinapenses.
Por si eso fuera poco, azota al municipio, una ola de violencia que lo tiene a punto de perder la fuerza policial con que cuenta.
Escuinapa, quedaría a merced del hampa organizada en momentos críticos por la lucha que ejercen los bandos criminales en pugna del cártel del pacífico y el cártel Jalisco nueva generación.
La policía municipal de Escuinapa, como las demás corporaciones municipales en el Estado, se encuentran muy mermadas en sus estados de fuerza y no se vislumbra una atención inmediata que procure resolver ese problema.

En Escuinapa, debe revisarse la actuación de las instituciones policiales que participaron en los hechos donde perdieron la vida cobardemente el subdirector policial y parte de su escolta.
Al parecer, no hubo un despliegue obligado para la persecución de los agresores que estaban lejos y segun, algunas versiones, el personal policial de la fiscalía estatal se vio impedido para actuar en el lugar de los hechos. Un anillo de personal
Militar no permitió el desarrollo de las actividades que le corresponde ejercer al personal
Ministerial.
Esos hechos, deben ser revisados porque puede ser una de las causas por las que los elementos policiales de Escuinapa prefieren renunciar.
Salarios y prestaciones precarias, trato despótico e inhumano, y escasas posibilidades de protección a su seguridad personal, mejor deciden irse a sus casas con la mejor posibilidad de escapar de atentados en contra de su seguridad personal.

Es un flashazo el asunto de Escuinapa, para que se le ponga la debida atención. Las policías municipales deben ser dignificadas, se les trata como al patito negro de la novela. Se les patea y se les humilla sin que el mando político municipal les dé su manto protector.
Basta que al policía municipal se le trate como indigno y cómplice de bandas delincuenciales organizadas. Es tiempo que la dignificacion policial sea una realidad.
Para eso está el Secretariado Ejecutivo y la Coordinación General del Consejo Estatal de Seguridad Pública, que deben de dejar de ser instituciones de membrete y se pongan a trabajar. No son tiempos para simular.
Como muestra, observen quien se encarga de proteger el lugar donde se comete un delito o la llamada escena del crimen. El personal militar.
Son situaciones que deberán ser objeto de revisión, y así se molestan porque los jueces decretan libertades cuando el personal militar detiene a algún delincuente.
Las formalidades legales deben cumplirse porque de lo contrario la impunidad seguirá dándonos de bofetadas.
Usted qué opina?






