NÚMEROS NEGROS
Si esto provoca verme más viejo de lo que estoy, ni modo; pero cuando estaba yo en la secundaria o preparatoria y hablábamos de retos, era para buscar superar las expectativas que se tenían de nosotros en las diferentes materias que llevábamos. Pero ahora.

Bueno, qué les digo respecto a esto. Replicamos las estupideces de otras naciones, sobre todo de los estadounidenses que son los que tienen más armas en sus casas y por eso es más sencillo que puedan cumplir con este tipo de “retos”.
Este 24 de abril, en Culiacán, Sinaloa, se dio un evento más de esa naturaleza, en una de las preparatorias de la Universidad Autónoma de Sinaloa UAS, se realizó el protocolo de alerta, porque en uno de los baños de la institución se miró que escribieron que habría tiroteo este día. Entonces, los sacaron a todos y les buscaron en sus mochilas, por aquello de las dudas.
Nada, todo era falso, pero ¿qué ocurriría si es real? y que no se haga algo por prevenir. Es impresionante todo lo que está ocurriendo.
Mismo día, unos robacarros, quitan un auto lujoso, se hacen perseguir por policías y dejan ese mismo automóvil muy cerca del emblemático Puente Negro, quitan otro, ahora una pick up de esas que corren mucho, y se escapan de sus perseguidores no sin antes haber herido a una mujer policía; se fueron y en otra colonia, la Industrial Bravo, dejaron esa camioneta y se robaron otro, para despistar a las autoridades.

Eso está ocurriendo en nuestra entidad. Y, ¿Acaso tiene la culpa el gobierno?, porque siempre, o casi siempre culpamos a los que son nuestros empleados con sueldos amplios; pero esta vez, déjeme decirle que, somos nosotros, como sociedad que estamos fallando, y fallando mucho.
Desde ese tipo de retos, hasta estos personajes que se atreven a quitar una automóvil con un arma en las manos, apuntando y arriesgando a alguien que, con dificultad compró un auto, eso duele. Estamos muy mal en ese rubro y seguimos creyendo que es el gobierno el que nos tiene que ayudar a ser mejores.
Esta es la realidad vivimos en casi todo el país, son pocos los estados que se salvan de la violencia que ha estado empeorando en los últimos años, pero en nuestra entidad, aquí en la capital sinaloense, hemos llegado a números negros, ya no son rojos, porque son muy altos y no es posible que lleguemos a acostumbrarnos a vivir con ese tipo de situación, con tantas precauciones.
Vamos educando a nuestros hijos desde casa, para que aminore esta situación, no les pasemos ninguna de las fechorías desde el inicio de sus salidas sin nosotros, porque de eso depende. Podemos mejorar esos números negros.






