Sinaloa es un Estado en el que la historia lo ha señalado como un lugar dominado por el narco. ¿Realidad o mentira?
Sistemáticamente observamos que los gobiernos federal y locales, disminuyen los apoyos para las instituciones de seguridad pública para apostarle a la militarización de la seguridad pública.
Los candidatos se han pronunciado en escuchar las demandas de las viudas de policías, una vez que asuman el gobierno y darles una solución.
Que contrastes, el soldado no tiene demoras. Las viudas de militares no hacen filas en las fiscalías o en los Congresos locales o federal para resolver necesidades en caso de perder a su esposo militar.
Las viudas de policías han esperado años y sus demandas no encuentran solución. Al policía se le relega como si se tratara de un servidor de cuarta posición. En activo, el policía no recibe salarios decorosos, se le regatean los estímulos por su trabajo, los viáticos se les entretienen obligándolos a poner dinero de su salario.
Cuando el policía se jubila, se les demora de manera abusiva el pago de su prima de retiro. Una prestación
que todos la esperan para resolver necesidades económicas que su salario no se los permitió.
El policía recibe desprecios, no se le reconoce socialmente su trabajo, continuamente se les reprocha su corrupción y complicidades con el crimen. ¿Al soldado quien le cuestiona?
Por el contrario, lo premian y le reconocen su trabajo, aun cuando sus actos no han sido de lo mejor.
Si el policía trabaja, lo persiguen por cumplir. Lo acosan continuamente intimidándolo con revisiones a sus armas y la amenaza de detenerlos en servicio, se dice, que por portar armas que no son las de cargo. ¿Todo lo que se ha dicho y denostado del policía se ha demostrado en los hechos? ¿Por su trabajo, se han destituido titulares de policía, y quien se ha encargado de sancionar al culpable?
Ante la sorpresa de muchos, se han nombrado mandos policiales que a todas luces han tenido nexos con el narco, y solapados por los mandos militares. No solo solapados, han colaborado también con ellos. Información la tienen, como también que ha habido gobernadores implicados en esos hechos. ¿Se les ha castigado? ¿Por esa razón las
policías cargan sus culpas?
A propósito, el Secretario de Marina recientemente reconoció que se hará una depuración de elementos militares que se presume se han coludido con el narco. ¿Que no se ha sostenido que el militar es incorruptible y se le ha defendido como el mejor? Bien lo saben, pero se han negado a reconocer, con la complicidad del gobierno, que la delincuencia organizada ha crecido no por la complicidad de policías sino por elementos de la misma milicia.
El poder, lo tienen los soldados, han sometido a la autoridad civil a sus caprichos y exigencias, la tienen copada, la han obligado a reformar la constitución y legalizar su actuación en las calles. Tienen razón los que dicen que en México estamos en un estado de sitio permanente por tanto soldado que ha sido sacado del cuartel y mandado a las
calles.
¿Tendremos un gobierno en Sinaloa, que enfrente con decisión sacar al soldado de las calles y recuperar el servicio policial de carrera en las instituciones de seguridad pública? ¿Tendremos el privilegio de ver cumplido el compromiso de tener policías civiles profesionales y socialmente aceptados?
Reconozcamos al soldado leal a la patria y al policía leal a sus instituciones. Exalten sus virtudes y sus compromisos por la seguridad y el bienestar de la nación, ya basta de gobernantes corruptos y cómplices de la inseguridad. ¿o, usted qué opina?
2021, votemos por un gobierno de lealtades a las instituciones.








